Seguro que conoces el método de organización de la japonesa Marie Kondo o te suena su maravilloso libro de la Magia del orden.

La consultora asiática más famosa del mundo ha conseguido influir en nuestros hogares, oficinas y vidas con un sistema revolucionario que convierte la limpieza y el orden en una herramienta para vivir más felices.

Ha conseguido que conectar una tarea pesada, anodina o simple con la necesidad de vivir mejor con menos y que disfrutemos de espacios llenos de alegría, funcionalidad y un brillo especial.

¿Por qué?

Parece sencillo pero su sistema lleva más allá lo cotidiano, llenándolo de significado y sentido y esto cambia la percepción de las personas que usan su método.

Y ¿qué tiene en común con Coaching de Imagen?

  • Que ayuda a poner orden en aquello que no funciona por dentro y por fuera.
  • Que usa un sistema probado que cambia la percepción y valoración de lo externo. Lo que ves fuera cuenta: in & out.
  • Que busca poner luz en algo que en realidad ya sabíamos que importaba pero no teníamos idea sobre cómo abordarlo.
  • Porque ante algo sencillo y aparentemente superficial existe un método que ayuda a aumentar la satisfacción personal y mejora la calidad de vida a nivel práctico, emocional y también estético.
  • Para certificarte en el método, necesitas estudiar unas competencias profesionales y se distribuye por niveles según maestría en el manejo de las técnicas.

¿Qué más tienen en común?

1. Comenzar por el vacío: discriminar entre lo no te hace feliz y lo que realmente tiene un significado profundo para ti.

El primer paso y quizá el más importante: provocar un impacto al ver que lo de fuera no es sólo estética, apariencia o algo banal. Mediante la observación de tu imagen te darás cuenta de lo que tienes, de cómo te has montado tu vida, de la imagen que proyectas desde dentro, de quien crees que eres, de tus necesidades y aspiraciones.

Implica observar el exterior para tomar conciencia dentro del punto en el que estás, de dónde quieres llegar y comenzar por sacar fuera todo aquello que impida vivir mejor, o dicho de otra manera: de lo que tienes guardado en los cajones, armarios y trasteros del inconsciente que no es útil para avanzar o necesita ser atendido…

En este punto del proceso se mueven emociones al ver qué conductas tenemos que ocultamos, tapamos, disimulamos o camuflamos. Percibimos que aunque todo esté bonito por fuera, de poco sirve si no sabemos qué hay por dentro.

Ponernos a ordenar, desechar y limpiar pasado el bache inicial nos motiva a seguir adelante y ver el tremendo potencial de mejorar al tiempo el nivel emocional y el estético.

A partir de aquí aprendes a detectar con claridad lo que te limita (El estilo que me impide avanzar) y también lo que te desarrolla o potencia (El Estilo Potenciador), las dos caras de una misma moneda; ambas nos sirven para avanzar.

2.Almacenar solo aquello que aporte alegría a tu vida.

Al ser capaz de separar lo positivo de lo que consideras negativo o limitador tienes la oportunidad de identificar los recursos que necesitamos para llevarte mejor contigo mismo, tener una relación sana con el cuerpo y disfrutar de una apariencia coherente con lo que realmente eres.

Esto te ayudará a ponerte una Meta que refleje el cambio de estilo de vida que deseas y que vaya más allá de lo que ves fuera, crearás tu propia definición de éxito y sabrás bien cómo te quieres sentir cuando lo hayas conseguido.

Fondo y forma, las claves de tu proceso de transformación personal 😉

3.Ordenar por categoría.

¿Qué es la imagen entonces? Te preguntas en esta etapa.

¿Es la indumentaria? ¿Los colores que usas? ¿Las emociones que proyectas? ¿La huella que dejas en los demás?

Aunque es un global y el concepto de imagen personal es abstracto vamos a trabajar por partes:

  • Al desván de lo psicológico: las emociones, las creencias, la forma de hablarte, las conductas tóxicas, los comportamientos automáticos ….
  • A la habitación del cuerpo: tu relación con la nutrición, con tu comunicación no verbal, con el ejercicio físico y la salud en general.
  • Al ropero de la estética: color, indumentaria, accesorios y complementos más otros adornos que ilustren tu apariencia.

Y pasa algo curioso, porque al empezar por un lugar en concreto, al hacer un pequeño cambio en alguna de tus facetas, afectará a toda tu identidad y al ambiente, por eres un sistema complejo que sólo tú puedes comprender, no un conjunto aislado de comportamientos o acciones.

4. Empezar por la “ropa” porque rápidamente identificarás si te representa o no.

Una metáfora de algo realmente importante:

Le damos importancia a lo de fuera, porque la imagen externa es la fotografía actual de tu trayecto de vida, de tu historia emocional, de tus valores aparentes y de la forma en la que has aprendido a quererte y comunicar quien eres.

Pero de una forma especial …

La imagen externa refleja el concepto que tienes de ti y el estilo es símbolo de tu modelo de éxito, de cómo quieres ser reconocido de forma inconsciente y de la forma en la que has aprendido a ser amado.

Aprenderás a distinguir si la “percepción” que tienes de ti mismo te sirve para crecer o no.

Miraremos qué estilo proyectas con gafas de aumento para sacar a la luz el significado profundo de tus elecciones inconscientes de vida.

El estilo es un reflejo de tu identidad y esto no es superficial.

5. “Organizar verticalmente”.

¿Se puede empezar la casa por el tejado?

Sabes que no.

Cuando algún cliente llega con el impulso de sentirse reconocido, autorrealizarse o este tipo de necesidades más elevadas dentro de la escala humana, primero bajamos a tierra todo esto para ver primero cómo están los cimientos:

  • Del cuidado de sí mismo, la sana auto-estima y qué nivel de energía vital presenta el cuerpo: el contacto con uno mismo.
  • De la sensación real de seguridad personal sin depender de otros, jugar a parecer otra persona y tener los recursos mínimos para poder mirar otras aspiraciones.
  • Del bienestar de relaciones personales y profesionales, ¿son nutritivas?, de los apoyos y de la calidad y satisfacción de pertenecer a una tribu que inspire y motive.
  • Y después, todas las demás 😉

6. Evitar “mañana lo haré” o dejarlo para más adelante.

Son las resistencias al cambio:

  • Las quejas que impiden afrontar las responsabilidades, sobre todo las de hacerte cargo de ti mismo y tus necesidades por orden de importancia.
  • Los tengo que´s y debo´s que están escritos en el libro de tu Imagen Ideal y  que frenan que tu Imagen Real, crezca y se desarrolle.
  • Las justificaciones y excusas que salen en automático y te tienen dando vueltas sobre el mismo punto.

Son útiles para saber qué nos pasa y a qué nos resistimos pero cuidado con permanecer en ellas porque frenan la posibilidad de hacer algo diferente.

7. Da valor a lo que conserves contigo. Si no tienen un significado, ¿para qué mantenerlo en tu vida?

Después de la limpieza interior que te aporta el Auto-conocimiento queda dejarte sorprender por los motores que dan energía a tu vida, vocación, propósito y contribución.

¿Cuáles son los valores que sostienen tu Estilo?

Vamos a detectar los pilares fundamentales que te ayudarán en tu día a día y también en la toma de decisiones importantes y relevantes.

Pondremos fuera los valores personales que te caracterizan; quizá el Amor, la Libertad, la Generosidad, la Tolerancia… ¿cuáles? Los que ya te den forma por dentro y por eso luego los traduzcas fuera en nuevos colores, volúmenes, texturas y diseños que dibujen un estilismo con fuerza y sobre todo con sentido y coherencia.

8. Hacer la limpieza en soledad.

Éso es, no queda otra.

Conocerte lo haces solito/a aunque tengas apoyo, es un camino hacia dentro que luego podrás compartir con los demás y da por seguro que al “expresarte a ti mismo” después de este viaje, tus lazos afectivos serán más auténticos, tu trabajo más motivador, tu cuerpo más sano y tu imagen más influyente (sin necesidad de planteártelo).

9. Ya no hará falta comprar “muebles nuevos” sólo para almacenar, con lo que tienes hay suficientes.

Haber pasado por estas etapas te hará sentir que necesitas menos estructura y para vivir, el día a día se vuelve más sencillo, te sientes más agusto y eres consciente de que con lo que eres, basta:

  • Porque tendrás muchas herramientas para evitar caer de nuevo en complejos juegos psicológicos que atiborren tu espacio mental, físico y emocional que como antes drenaban tu energía en la relación contigo mismo o con los demás: ¡respiras mejor!
  • Asoma por la ventana de tu corazón cierta sensación de libertad por el simple hecho de haberte permitido ser tú mismo si juicios y con respeto al otro: cuidas tu espacio y tus límites porque consigues ser: más asertivo/a.
  • Aprendes a ponerte en el lugar que te corresponde y esto aumenta también su sensación de merecimiento y queda un poquito más lejos la necesidad de crear un personaje nuevo que pensaba, sentía y vestía como uno más en casa 😉
  • Disfrutas de tu imagen real y le sacas brillo porque: Tú, ya eres.

¿Qué parte del proceso te gustaría poner en marcha para poner orden en tu Imagen Personal?

Y si eres profesional profesional del sector: ¿qué herramientas notas que te faltan para ayudar a tus clientes tanto en la forma como en el fondo? ¿Has pasado ya tú primero por el proceso? Tu cliente lo notará y será irresistible trabajar contigo.

Deja tus comentarios más abajo.

Me encantará leerte.

Un abrazo

Domingo Delgado

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