La caricia emocional va más allá de tocar a alguien físicamente o hacer un cumplido a otra persona. Se trata de una experiencia de reconocimiento del otro, de uno mismo y de la relación que tenemos entre los seres humanos.

En otros post hemos hablado del reconocimiento como una necesidad dentro de la Pirámide de Maslow y también como una forma de buscar la aprobación de los demás.

Hoy nos centraremos en el aspecto más profundo y natural del mismo y de cómo en el fondo, la consideración hacia uno mismo y hacia los demás, habla de la necesidad de ser amado.

Te darás cuenta de cómo este  tipo de «caricias» te nutren emocionalmente y como quizá otras te hacen sentir dependiente o tener comportamientos extraños que no sabes por qué se dan en ti.

Sentirse Reconocido

Puede ir desde saludar cuando alguien se incorpora a un grupo, mirar a los ojos a quien tienes delante a tomar decisiones vitales que muevan tu vida entera para estar «cerca» de alguien.

Como ves puede ir de lo más sencillo a lo más complejo y entran en juego tus miradas, tus palabras, tus gestos, tus actos y tu gestión de emociones.

Adquisición de un Estilo que te haga sentir merecedor

Sin meternos mucho en el pasado, sé consciente que esta búsqueda de reconocimiento viene de tu más tierna infancia, de cómo te trataron y cómo te comportabas para recibirlas sin condición. De ahí provienen una serie de actitudes y conductas tanto positivas como negativas que dibujaron tu comportamiento y personalidad.

Según Eric Berne, la búsqueda de «caricias emocionales» es una necesidad biológica de sentir la presencia del otro a través del lenguaje, la gestualidad o el propio contacto físico.

¿Por qué te reconocían de pequeño?

¿Por ser el más listo? ¿el travieso? ¿el tímido? ¿inseguro? ¿fuerte? ¿por qué?

El conjunto de comportamientos que realizabas tienen algo en común; una forma de relacionarte con el entorno que avanzada tu historia se hace presente en tu estilo actual, tu forma de ser y manera de expresarte. Por eso cuando hablamos de estilo en este blog, estamos yendo a lo profundo de la imagen que tienes de ti y lo que haces para sentirte reconocido.

Te reconocían por tus fortalezas, por tus errores, por tus ausencias y aspiraciones…

Todo ello repetido en el tiempo, marca hoy tu forma de ser.

De alguna manera, tus conductas acertadas o desacertadas tienen en común la búsqueda de ser reconocido por lo que eres y sentirte merecedor de afecto, consideración y respeto.

Esto nos da seguridad: ser conscientes de quienes somos, aunque no sea totalmente cierto.

Por éso, en general, tratamos de mantener inconscientemente las mismas conductas para seguir sintiéndonos merecedores de ser ser amados.

El Aspecto positivo de las caricias emocionales

  • Fomentan el vínculo emocional con nuestros seres queridos y entornos.
  • Aportan seguridad y autoestima.
  • Nos ayudan a comunicarnos, a validarnos, autorizarnos y a hacer lo mismo con los demás.
  • Son comentarios positivos que damos y recibimos causándonos satisfacción y bienestar.
  • Son fáciles de dar y hacen sentir y sentirnos: que importamos y aportamos.
  • Cambian nuestro estado emocional y predisponen a la apertura y conexión con los demás.
  • Ejemplos: «Hola, ¿cómo estás?», «Me gusta mucho lo que has dicho», «eres una persona importante para mi», «te echaba de menos…», una mano en el hombro, un apretón sincero de manos, un abrazo, una caricia física…

El Aspecto negativo de las caricias emocionales

  • Engancharnos a comentarios, gestos y acciones negativas bien por hacerlas o recibirlas sin poner límites o invadiendo a los demás, generan relaciones dependientes, vínculos de necesidad o conductas sumisas y agresivas.
  • La agresividad pasiva (mediante el no hacer, hacer el vacío o ignorar con intención).
  • Reconocer constante y deliberadamente sin motivo real para crear dependencia da lugar a comportamientos tóxicos.
  • Usar las caricias emocionales como medio para otras intenciones puede llevarnos a la manipulación y a alimentar el ego negativo.
  • Ejemplos: No saludar, «Siempre haces lo mismo» (generalización negativa), «Eres una muy impuntual»(centrado en la identidad en vez de en las conductas), girar la cara para no mirar, sonreir de forma artificial, retirarse ante el contacto físico. En definitiva: desprecios.

La Caricia Emocional es la base de tu Estilo

Analiza los mensajes que más te gusta recibir y cuáles minan más tu autoestima.

Prueba a hacer dos listas a ver qué te sale.

En el grupo de los mensajes positivos se encuentra la fuente de tu Estilo Potenciador y en los negativos la de tu Estilo limitante. Puedes leer más sobre ellos aquí y verás cómo cada uno tiene uno busca una forma de reconocimiento, a veces positiva y otras no tanto.

Observa que ser consciente de las «caricias emocionales» que das y o recibes, es una manera sencilla de identificar los por qués de tu forma de ser y descubrir cómo algunos comportamientos negativos propios o ajenos, te están dando información útil de cómo estás buscando amor quizá en personas, actitudes o conductas inadecuadas.

Relativiza los aspectos negativos porque como has visto, toda conducta tiene una intención positiva que es la búsqueda de ése reconocimiento natural y amoroso. Todos somos humanos y tenemos nuestras luces y nuestras sombras.

Si no te gusta cómo te hablas a ti mismo, cómo lo haces a los demás o lo que recibes de tu entorno, ya sabes que todo tiene un sentido y podrás cambiar lo que no quieras en tu vida. Toma conciencia, sé responsable con lo que has visto y busca otra manera más sana y libre de recibir o de dar.

El premio de este trabajo personal contigo y con tu alrededor será el de incrementar tu poder personal y tu capacidad de respetar y valorar a ti mismo y a los demás:

  • Disfruta, acepta y permite que las caricias positivas que te den los demás te hagan sentir todo el bienestar que aportan.
  • Anímate a pedir caricias positivas cuando lo necesites. No estamos solos y hay un montón de personas a tu alrededor que estarán encantadas de hacerlo.
  • Estate abierto a ofrecer caricias positivas a los demás y vigila tu forma de dar feedback. Esto no quiere decir que no puedas comunicar asuntos negativos; estudia la forma adecuada y comunícalo con respeto.
  • Sé asertivo cuando recibas caricias negativas cuyo fondo es agresivo, insincero o manipulador.
  • Presta atención a «hacer el vacío»; la ausencia o ignorar deliveradamente a alguien se convierte en un rechazo intencionado.

¿Qué caricia emocional se repite más en vida? ¿Qué caricia positiva quieres empezar a poner en marcha?

Un abrazo

Domingo Delgado

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