¿Cuál es la diferencia entre un Look vacío y otro lleno de vida que te ayuda a desarrollarte?

El sentido y la consciencia de tu forma de vestir.

Y me refiero a algo más que la utilidad de protegernos del ambiente y clima, ir adecuado/a a las circunstancias, ser funcional o adornarnos de forma arbitraria para darle un toque de chispa al día a día.

La forma espontánea de vestirnos envía mensajes inconscientes y que al poner luz en ellos descubrirás los tesoros de la relación contigo mismo/a sino también con tu propósito de vida y con el mundo.

Vamos a ver primero qué es éso de vestir de forma inconsciente o consciente y el tránsito de una etapa a otra.

Vestirte de forma inconsciente:

Es un estado en el que no sabemos ni quizá nos importe siquiera qué mensajes proyecta nuestra imagen, no somos conscientes de lo que no sabemos sobre estilo. Desconocemos por completo qué motivos nos impulsan a tener la apariencia que tenemos y en realidad, tampoco necesitamos conocerlo. Sería algo así como la “dulce ignorancia”.

Te vistes en automático, sin dar muchas vueltas, o dándolas porque no encuentras la forma de combinar de “forma racional” las prendas, complementos y accesorios que tienes.

Te autodefines con un estilo estándar sin darle demasiada importancia y tu ropero guarda varios “uniformes” que funcionan y repites de forma indiscriminada según la situación.

En esta etapa no necesitas nada más hasta que un día pasa algo; como por ejemplo recibir un comentario sobre tu imagen personal que te parece “extraño” y  que te hace reflexionar:

  • Por tu aspecto físico.
  • Por que alguien pone nombre a tu estilo y te sorprende.
  • O porque incluso te das cuenta que alguien que te inspira, presenta una estética especial que te llama la atención que tú no sabes replicar y te planteas quizá… el cambio.

Te centras en:

  • La mente:
    • Tu forma de pensar es la que elige las prendas, complementos y accesorios si los hay.
    • Analizas de forma racional lo que te pones, entendiendo el estilo como un conjunto de elementos aislados.
    • Buscas que tu apariencia recree pensamientos positivos más que emociones, ratificar tus creencias sobre el estilo, se activan prejuicios y estereotipos y al final el objetivo es: que encajes.
    • Tu motivación está focalizada en que tu imagen personal: funcione y ésa es tu orientación al logro.
    • Percibes las prendas mayormente por las formas más que por el color.
    • Si algo se sale de ahí: te frustras y vuelves a repetir el proceso de análisis de forma automática.
  • La Economía.
    • Prima el coste, identificas muy bien lo que son caprichos, las compras necesarias y también las que no aportarán nada.
    • Miras tu bolsillo pero no tanto la composición de las prendas, dónde y cómo están fabricadas.
  • La funcionalidad es la reina de la fiesta dentro de tu ropero y éso te tranquiliza. Estás en el “qué”.

El tránsito de vestir de forma inconsciente a más consciente:

Comenzamos a prestar atención a los detalles y comienza una búsqueda de información sobre cómo vestirnos, a quien modelar. Es la fase en la que directamente copiamos la imagen de otros para encontrar una manera de diferenciarnos como sea (aunque sea prestada) y te interesa mucho el “cómo”, aprender a vestir.

En esta fase eres ya consciente de que te faltan recursos para éso que llaman “sacarse partido”. Todo se centra mucho en el físico, hay comparación, cierta frustración y necesidad de que alguien te dé una receta con el paso a paso definitivo para vestir mejor y aparece ya el querer: “ser tú mismo/a”.

¿Cuándo se activa esta fase?

En general cuando aparece un reto personal o profesional, algún evento en el que “te van a ver”; puede ir desde una boda a una conferencia en tu sector para más de cuatro gatos…

Es un momento en el que dudas de si vas a saber vestir adecuadamente o no, necesitas apoyo para dar en el clavo de tu imagen personal y tiras de madre, padre, hermanos, mejores amigos, youtube, revistas, todo.

Hay un periodo de investigación e interés.

Vives una duda superútil porque aunque parezca mentira; en realidad no te estás planteando sólo el “parecer” sino en el fondo, quien eres realmente y qué quieres transmitir.

Aquí podemos caer muchos y dejar la experiencia en lo que fue o ponernos las pilas y comenzar a llenar de sentido la imagen personal.

Te centras en:

  • Las emociones:
    • Necesitas sentirte a gusto en tu propia piel y te das cuenta que la estética no son sólo cosas bonitas.
    • Quieres que tu apariencia refleje tu forma de sentir, incluso en los momentos en los que no te sientes bien.
    • Pierde fuerza el impulso racional y gana puntos la motivación por ser más tú en cada momento.
    • Los colores te afectan más incluso que las formas y diseños y te preguntas ahora cómo hacer para encajar “fondo y forma”.
  • Salud:
    • Necesitas respetar tus estados de ánimo y notas con certeza cómo te afecta el vestuario a tu forma de pensar, sentir y actuar y a tu energía.
    • Percibes con claridad la influencia de tu estilo en tu forma de moverte, tu comunicación no verbal y las sensaciones del cuerpo en general.
  • Pertenencia:
    • Te das cuenta que los cambios que estás haciendo en tu estilo impactan en el entorno y notas la reacción de tus grupo de pertenencia.
    • Te impulsas más a ser tú mismo y buscar el respeto no sólo por tu estilo sino también por el de los demás. ¡Qué curioso!
    • Buscas poder expresarte en entornos libres de juicios sobre la apariencia.

Vestirte de forma Consciente:

Te pones a practicar y sales más aún de la zona cómoda: te atreves más y desarrollas un hábito de cuestionar lo que te pones encima del cuerpo pero sobre todo el “para qué”.

En este punto no te importan sólo las prendas, combinaciones y tendencias o la funcionalidad (que siempre es cuenta claro) sino que buscas un sentido al global de tu imagen. No sólo quieres experimentar sino encontrar tu rasgo característico o tu estilo más auténtico: Tu Mensaje.

Necesitas estar atento todavía porque no siempre sale a la primera lo que tienes en mente y corazón y todavía hay alguna ocasión en la que según tú “metes la pata” pero aprendes a diferenciar entre si falló el look o si fue la seguridad.

Identificas muy bien Tu Estilo Limitante y Tu Estilo Potenciador.

Tienes más habilidades que antes y poco a poco comienzas a sentirte como pez en el agua dentro de las opciones que tienes para presentarte estéticamente.

Has aprendido y surgen otras motivaciones más elevadas.

Te centras en:

  • La Expresión sana de ti mismo:
    • Sientes que aparte de permitirte expresarte también es respetuoso y honesto mostrarte a los demás tal y como eres, vayas “bien vestido” o no.
    • Quieres divertirte con tu imagen externa, le quitas importancia y peso y tu armario es simplemente una paleta de pintor para recrear estados positivos e influir en la creación de vínculos emocionales de calidad con otras personas.
    • Incluyes la frivolidad como una herramienta útil para tomar perspectiva en la vida y sobre todo en los momentos difíciles: todo cuenta y sabes que lo superficial y lo profundo, está conectado..
  • Vocación:
    • Pasas de querer que se vea tu profesión a través de tu imagen personal a expresar con naturalidad tu Vocación (a veces coincide con la profesión o no)
  • Sentido y Espiritualidad.
    • Eres consciente que la imagen personal es una dimensión más de la persona, así como la necesidad de armonía y belleza que se extienden a tus espacios y acciones. Lo bueno, lo bello y lo verdadero, te importa.
    • Conciencia Social: prestas atención al impacto del consumo en el planeta y te orientas hacia la ecología y sostenibilidad.
    • Necesitas encontrar un sentido a tu forma de ser más allá de expresarte a ti mismo, quieres contribuir y hacerte embajador/a de tus valores personales para ser: útil.
    • Surgen en ti necesidades más elevadas y aspiracionales que te hace pasar del “soy” al “somos”.

¿En qué etapa crees que estás a día de hoy?

¿Cuál es la fase en la que llegan tus clientes a tu estudio?

Comparte tus impresiones en los comentarios.

Me encantará leerte.

Un abrazo

Domingo Delgado

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4 COMENTARIOS

Comments

  1. Muy buenas reflexiones….yo creo que estoy en la ultima etapa..donde intestas que tu imagen exterior y la interior coincidan y poder atreverte un poco mas con lo que realmente te gustaría vestir…un saudo. y gracias….

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