Hay una manera de fiarse de las apariencias. ¿Sabes por qué? Empieza por observar de qué habla la tuya y encontrarás un montón de información sobre ti. Cada prenda que escoges, tu forma de cubrir o enseñar el cuerpo, tu interés en ir impecable o totalmente bohemio, tu naturalidad o excentricidad en el vestir, tienen mucho que decir de ti.

Verás, a través de la imagen personal y tu estilo tiendes a proyectar aspectos internos de ti. Saber mirarlos supone ponerte las gafas de Coaching de Imagen y percibirte desde fuera como si fueras un turista en un país exótico.

El Estilo es la forma que tienes de expresarte al mundo y es tan profundo e importante porque representa tu identidad, valores, creencias, capacidades e intenciones.

Muchas veces proyectas actitudes verbales o expresivas mediante tu indumentaria que boicotean tus propios objetivos y no eres consciente de ello. Quizá  no te reconozcas en tu apariencia y esto no es nada superficial.

La imagen externa habla de tus deseos y necesidades y no puedes “construirla” ni “crearla”, ya existe, vino contigo al nacer y se ha ido desarrollando como buenamente has podido. Te puede dar información potente sobre aspectos inconscientes que pueden solucionar esos asuntos que no avanzan y también hacer brillar tus cualidades más originales. Sí; puedes transformar tu apariencia y no sólo por hacer cambios externos sino por reconocer, aceptar y canalizar tus impulsos y esto empieza por dentro.

Reconocerte en tu imagen parte de distinguir dos tendencias que todos tenemos:

  • La que te facilita llegar a tus objetivos.
  • La que impide que consigas tus metas.

Muchas veces la imagen externa no es coherente con tu propia Identidad y envías mensajes contradictorios a tu mundo. Digamos que tu mundo simboliza: una fuente de recursos infinitos para ser más feliz. Acceder a tu esencia es posible y hacer que tu imagen externa sea coherente contigo, también. Mira aquí cómo conociendo el Estilo Limitante y el Estilo Potenciador, puedes avanzar:

¿Qué es el Estilo Limitante o la Máscara?

Es el reflejo de los factores negativos que bloquean tu desarrollo personal, impiden una relación con tu cuerpo más armónica y hacen incoherente tu comunicación personal. Son las piedras que tienes en el zapato que obstaculizan tu camino para ser más auténtico y la posibilidad de transformar tus creencias negativas en oportunidades de mejorar, crecer y vivir en armonía. Y no, no es el sendero el que es abrupto, es lo que hay dentro de tus zapatos.

Las prendas que escoges por obligación (más bien, lo que hay asociado detrás de esas prendas). Las voces que te dicen “así no puedes ir vestido”, “deberías ir más sexy”, “nunca sé lo que ponerme”, “siempre tengo que resaltar mi feminidad/masculinidad”, “hay que ir impecable”, ” si no visto distinto hoy me veo mal” o “esto sí que va a llamar la atención”. La necesidad de llevar más o menos complementos, tu exigencia por colocarte con la espalda recta o exagerar tus movimientos para ser entendido… Todo esto sucede cuando encima de ti se lanza tu Estilo Limitante.

En realidad son conductas que quizá vengan del pasado, de la necesidad de pertenecer a un grupo, aparentar fuerza o éxito pero…si está desconectado de tus sensaciones internas, entonces estarás en ésa máscara que te protege de tu propia vulnerabilidad y te ocultas a ti mismo lo que no quieres ver de ti

Puede estar relacionado además con:

  • Emociones negativas que no quieres reconocer.
  • La Voz Crítica interno que te censura y te obliga a ser y hacer como por mandato militar.
  • Expresar la Imagen Ideal a la que aspiras y anhelas ser y no has conseguido todavía.
  • Todo aquello que envidias y admiras de otros y copias para acercarte aparentemente a los atributos de éxito y reconocimiento que crees que tienen los códigos de esa apariencia.
  • Una sensación de estar forzado.

En la guía que regalo por la suscripción viene un cuestionario para poder detectarlos y también puedes saber más de las 7 tendencias universales de Estilo en el post: El Estilo, un perfume abierto al fondo del Armario

Estilo Limitante y Estilo Potenciador
¿Qué es el Estilo Potenciador?

Es el reflejo de los factores positivos que impulsan tu día a día y te hacen sentir bien. Sin duda son las fortalezas conocidas que te permitirán avanzar y conseguir tus metas, respetar tu cuerpo y desplegar en tu estética los tesoros de tu Identidad. Se refiere al tipo de vestuario del que no dudas dos veces en usar porque te hace sentir bien, ni más ni menos.

Las prendas que te inspiran y las disfrutas por su colorido, textura, ajuste, forma, género y expresividad. Incluso aquella que está al fondo del armario y no “te atreves a usar” aunque te encantaría. Los mensajes positivos que vienen a tu mente y corazón cuando te dices: “está hecho para mi”, “me hace sentir tan bien”, …….

Sientes libertad y apertura con prendas, colores y piezas concretos de todo el catálogo de indumentaria y complementos al que hoy en día podemos acceder.

Hay cierta ligereza y muy poca preocupación por “si funciona” o no tu look.

Además está relacionado con:

  • Las emociones positivas de las que disfrutas y compartes porque experimentas sensación de logro (esto es, Alegría)
  • Expresar tus sueños y anhelos, tu potencialidad de realización personal. Las imágenes, colores, composición y estructura que son un reflejo de tus estados internos.
  • Reflejar atributos de otras personas a las que admiras sanamente porque inspiran en ti alguien mejor, no por querer ser como ellas sino por vibrar en sintonía con los mensajes y valores que hay detrás de ésa apariencia.
  • La Voz Guía que refleja tu instinto de crecer, tu maestro interno, el auténtico propósito para el que has venido a este mundo y ésas veces que tienes la certeza de estar escuchándote sabiamente.
  • La Imagen Real. Que en realidad es donde te encuentras ahora, tal y como eres. Esta percepción de ti puede desarrollarse y ¡ay está la clave! Estar ahora en lo que eres es el punto de partida para crecer y respetar tu preciosa belleza imperfecta.
  • La Naturalidad y transparencia en tu comunicación que te empuja a ser más honesto, auténtico, coherente y libremente respetuoso con los demás.
¿Cómo puedo distinguirlos?

Distinguiendo cuando te expresas externamente mediante la obligación vs sentirte identificado positivamente, sanamente expuesto y mostrando tu singularidad sin prejuicios.

Reconociendo los colores que te gustan, lo que usarías en tu vestuario que te estimula aunque ahora no sepas bien cómo usarlo. Dándote cuenta que en la inspiración y la curiosidad hay información sobre tus fortalezas escondidas y por eso:

  • Experimentando. Si no pruebas no sabrás. No hay estilos fijos ni etiquetas para todos. Cuando te atrevas a llevar esa camisa que tanto te atrae pero te da vergüenza, a ponerte ese anillo particular que guardas como oro en paño aunque sea de plástico, a usar esos colores con los que disfrutas pero no enseñas por miedo. Es cierto que causará un impacto en el entorno porque te verán distinto algunos y otros “muy tú”. También puedes probar a hacer bodegones en casa, sacarte fotos para verte o reflejar en una tabla de inspiración o mood board tus valores favoritos.
  • Ser consciente de tus valores. ¿Cómo? Haz una lista de tus irrenunciables: ¿Amor? ¿Conocimiento? ¿Autenticidad? ¿Libertad? No hay otra, ellos son los que te darán una presencia estética coherente y carismática. En cuanto los tengas claros es cuando puedes ponerte a convertirlos en formas, volúmenes, colores y estructuras.
  • Ve tú por delante de tu imagen. Cuando se ve antes a tu ropa que a ti elige otra opción. Esto lo sabrás cuando te dicen “qué vestido tan bonito llevas” o “qué color más divertido”. Cuando escuches “estás genial hoy” es cuando estás tú en primer lugar y no tu Estilo.
  • ¿Y si coincide el Estilo que te Limita con el que te potencia? Puede pasar y es de lo más común. Pregúntate qué pasa, qué partes dentro de ti están en conflicto y ¿qué significa para ti que lo que te gusta al mismo tiempo te incomoda? A veces jugamos a estar “liados” con nosotros mismos para no salir de la zona cómoda. Haz una lista de pros y contras de tu propio Talento y Estilo y pregúntate: ¿En qué se parecen? ¿En qué se diferencian? ¿Qué tienen en común? U observa si justo el ser contradictorio es característico en ti y te da cosas positivas. Éso justo le ocurre al Estilo Dramático.

Aprende a crecer también desde fuera. Experiméntate en apariencias y estilos hasta que des con el tuyo. En realidad todas te aportarán algo sobre ti, tu relación con el entorno y tu propósito.

En realidad el Estilo que te limita y el que te potencia, son las dos caras de una misma moneda; ambos te ayudan a crecer si les das buen uso.

Fuera de cualquier narcisismo la imagen externa bien entendida y su cuidado es un acto de Amor, de dignidad personal, de respecto y valoración por ti mismo y por los demás. Y el efecto de tus cambios en los demás, que te sirva como un espejo de tu relación con ellos, no como una norma en la que el entorno lleve la batuta de tu vida.

Comparte tus descubrimientos conmigo; me encantará leerlos.

Un abrazo

Domingo

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