“Conecta con la esencia de tu Estilo”, “Sé auténtico para brillar por fuera”, “Atrévete a ser tú mismo”, “muestra tu Diosa interior”…

Estas, entre otras, son bellas declaraciones que desbordan  las redes sociales para inspirarnos a ser mejores personas e ilusionarnos con alcanzar una imagen fantástica que nos ayude a sentirnos mejor con nosotros mismos, tener más poder personal y conseguir todo lo que nos propongamos.

Pero…

¿Y éso cómo narices se hace?

Pues sólo que esas afirmaciones, éso mismo me pregunto yo 🙂

Hay algo que se nos escapa cuando pensamos que la realización personal es un trabajo superficial, fácil de llevar a cabo, fluido y sencillo.

Por varios motivos:

Somos seres imperfectos que en general tendemos a crear una máscara que tape nuestra vulnerabilidad y la forma más rápida es a través de la imagen externa.

El estilo es la representación de cómo nos vemos por dentro, pero cambiando sólo la apariencia no se da una verdadera transformación. La imagen te avisa de tus limitaciones y fortalezas, éso así.

(más…)

Cuando quieres que realmente tus servicios de imagen personal vayan más allá de las formas, la indumentaria y la apariencia, necesitas cambiar el paradigma de la asesoría de imagen tradicional.

Salir de los estándares y las técnicas cerradas que finalmente etiquetan a las personas no es fácil pero sí posible.

Necesitas desarrollar nuevas habilidades que te pongan realmente al servicio del cliente y su auto-descubrimiento.

Entonces ya no vale el dirigir, orientar o asesorar, sino más bien pasar a tener una posición más de facilitador del cambio que de consultor.

Después de estos años formando a profesionales en el método original de Coaching de Imagen recojo en este artículos algunos tips que pueden ayudarte a tener una mirada más profunda en tus sesiones profesionales.

Aunque no esté absolutamente todo recogido aquí, si las pones en marcha en tus próximos trabajos notarás las diferencias.

Si te interesa el tema, puedo seguir ampliándolo en otros posts las competencias profesionales de la especialidad; son habilidades concretas que van asociadas también a herramientas técnicas.

(más…)

¿Qué significa proyectarse en el cliente?

Es un fenómeno psicológico mediante el cuál atribuyes de forma inconsciente emociones y creencias propias a otras personas. Si te ocurre en sesión con tus clientes es posible que estés poniendo en el otro, asuntos tuyos que están sin resolver.

En realidad es un mecanismo de defensa automático, que protege algunos temas dolorosos sin gestionar.

En el mejor de los casos pueden ser aspectos positivos que ves en los demás que no se corresponden con la realidad y en el peor: críticas fuera de lugar o cualidades negativas que no existen.

Esto ocurre en la vida cotidiana y también en el trabajo.

Es normal pensar que en el trabajo tenemos un rol y que allí no “hacemos” lo que haríamos en casa pero date unos minutos para pensar, que no somos piezas deslavazadas de un puzzle que se pega y se despega a nuestro antojo.

Por muy incoherentes que seamos, somos una unidad, compuesta de varias facetas pero: somos completos, aunque nos falte poner conciencia en ello. Y a todos nuestros entornos vamos con todo el pack.

¿De dónde viene todo esto?

(más…)

Si te late el corazón cuando piensas en dedicarte a lo que más te gusta pero también te tiemblan las piernas a la hora de ponerte en marcha, es totalmente normal…

Los cambios profesionales te ponen en resistencia al cambio porque vas a pasar de la declaración de intención a provocar un cambio en tu vida.

Que aparezca el miedo es habitual, porque algo dentro de ti te dice: “¿y si no me va bien?”, “¿podré abordar la emociones de otras personas si aún no manejo bien las mías?”¿lograré ayudar de verdad a mis clientes?”, “¿conseguiré vivir de ello?”

Y un largo etcétera de incógnitas que sólo se pueden resolver, tomando partido en ellas.

Pasar de Asesor de Imagen tradicional a Coach de Imagen te pedirá una transformación personal y profesional que como en cualquier otra área profesional necesitarás recursos para hacer realidad tu sueño.

Después de estos años ayudando a cientos de profesionales me he dado cuenta de la repetición del listado de miedos que vamos a afrontar juntos con este post.

Miedo a las emociones o meter la pata:

Una de las diferencias fundamentales con la Asesoría de Imagen es que en Coaching de Imagen tenemos en cuenta las emociones de nuestros clientes desde el minuto cero.

Sabes muy bien que la apariencia afecta al estado de ánimo y provoca en uno mismo y en los demás emociones distintas según el estilo que se proyecte.

Es más…

(más…)

Tenemos más tendencia a desbordarnos emocionalmente que a canalizarlas, ¿sabes por qué?

Hay varias opciones:

  • Por el simple miedo a sentir lo que nos pasa, sobre todo si es desagradable:

La vida no es un camino de rosas pero éso no quiere decir que las emociones desagradables sean negativas, que va. Todas las emociones son útiles porque vienen a contarte información importante sobre ti.

Son energía y cuando no las reconocemos tal y como son, nuestro cuerpo se encarga de hacer lo que puede con ellas y salen por otro lado en formato: dolencias físicas.

Con el paso del tiempo las emociones sin gestionar transforman tu imagen personal generando una apariencia que puede que no te esté ayudando a sentirte más libre de tus propios sentimientos.

Te entiendo, da un poco de reparo pensar que, vale, voy a ponerme a sentir todo… ¿y qué será de mí?

Dame un momentito.

  • Falta de herramientas para saber qué hacer exactamente con cada emoción que sentimos:

Nos encanta disfrutar de la Alegría y es la emoción más “reconocida”, la vivimos, la compartimos y tenemos una descarga de neurotransmisores estupenda que nos hace sentir bien.

¿Y el resto de emociones?

Hay formas de sentir la tristeza, la rabia u otra desagradables: la primera, darte permiso para sentirlas, evitar escapar de ellas tapándolas con otra conducta que impida que sientas; y segundo: canalizarlas para que baje la sensación de carga emocional.

¿Qué es una carga emocional?

(más…)