Sería genial poder decir que un blaiser entallado de color rosa, un buen zapato de tacón y maquillaje nude son los must para tener una imagen 10, sentirte mejor contigo mismo y a más a más: ser reconocido por los demás y vibrar de felicidad.

Tendemos a fijarmos en el resultado final, en la apariencia directa de nuestra imagen personal. ¿Cómo son las personas que “yo creo que son felices”? “Pues así me vestiré”. En el 80% de los casos elegimos de forma inconsciente nuestras prendas al compararnos con modelos externos de éxito que devalúan quienes somos.

¿Es así de fácil conseguir sentirte mejor contigo mismo y alcanzar los objetivos que te propones?

La Imagen Externa es un resultado sí, pero de algo mucho más profundo…

La imagen es el lenguaje del inconsciente: es una “metáfora”, una “abstracción”. Si nos fijamos en los detalles veremos: colores, texturas, volúmenes, estructuras y visto así, tan sólo es un conjunto de elementos. Poniendo una mirada más amplia, lo que vemos, es una representación de algo más grande.

¿Y en el caso de la Imagen Personal?

Vemos un conjunto de prendas, accesorios, color… y también percibimos una representación, un símbolo, unos códigos visuales que ilustran la forma en que la persona quiere expresarse y ser reconocida.

Puedes “cambiar” los elementos de la apariencia personal en tan sólo unos minutos, conseguir el efecto óptico deseado y generar una expectativa en las personas de tu entorno. Y ahí está la trampa.

Sólo por los cambios externos podrás ser percibido como una persona más cercana, organizada, seductora, incluso eficaz o creativa… ¡Es fantástico! ¿Verdad?

Ahora…¿crees que en realidad alcanzarás el preciado tesoro de tu éxito y satisfacción personal por ello?

No sólo:

  • Cuando en tu vida pones el foco exclusivamente en tu imagen externa, tendrás un “parche de autoestima”, superútil ¿eh? pero funciona sólo a corto plazo.
  • Si pones el foco sólo en tu interior, es más útil aún pero tu cuerpo y aspecto social queda menoscabado y fuera de la conversación.
  • Cuando pones el 100% de tu atención en el cuerpo, tu psicología y comunicación desaparecen del mapa.

¿De qué estoy hablando?

De que somos seres tridimensionales que vivimos en un mundo material con contenido espiritual y no podemos quedarnos sólo con “las formas” y ni tan siquiera únicamente con “el fondo”.

Si te partes en trozos y te miras como un conjunto de elementos aislados, sentirás fragmentación, incoherencia y ésa sensación de no saber por qué hay asuntos en tu vida que no funcionan.

Podrás salir corriendo al ropero a por un vestido que te quite el desazón, o a un terapeuta que comprenda tus porqués o al gimnasio a por una sesión de cardio que te serene. Pero no, no eres un tetrix deslabazado de piezas desconectadas que dan vueltas a su aire: eres una unidad y ahí está tu Poder Personal.

¿Qué une todas tus facetas?

La imagen que tienes de ti no es sólo interna, física o estética; es las 3 dimensiones a la vez y:

  • Te hace pensar, sentir y actuar.
  • Marca una relación con tu físico.
  • Te hace expresar una imagen externa concreta.

Está demostrado la indumentaria provoca cambios en la forma de pensar y percibir el entorno. En el post de ¿Qué es la Cognición Atávica? te cuento un poco más.

Si buscas resultados distintos en tu vida, un cambio de Imagen puede venir bien, siempre que tengas en cuenta que no es sólo la superficie. Supone sacar a flote tu modelo de éxito, no copiar, cometer errores y liberarte de cargas del pasado para dirigirte a un futuro más auténtico y genuino.

¿Cómo hacer que tu Imagen sea una representación de tu Esencia?

1. Analiza los resultados positivos y negativos que consigues con tu imagen personal hoy:

Date cuenta del impacto que tiene tu imagen y cómo te relacionas con ello: el famoso “necesito que me vean guapo/a”, usar estilos fijos, huir de tapar lo que no te gusta o desconocer por completo quien eres.

2. Identifica las expectativas que generas y no tienen que ver contigo:

Por ejemplo:

“Ser una persona hiperresponsable que se encarga de todo”, “ser el gracioso de todos los saraos”, “la que siempre se sienta en la fila de atrás”, “el líder indiscutible”, “el amigo de todos que nunca entra en conflicto”, “el perfeccionista”, “la salvadora”, “el desastre total”, “el que no disfruta”…. ¿cuál es tu etiqueta?

Despégala permitiéndote explorar facetas de ti que te hagan sentir más libre siempre que respetes a los demás.

Esto, es también Imagen Personal.

Las etiquetas te hacen llevarte con tu cuerpo de “X” manera y elegir un vestuario, acorde a ésos estereotipos.

Por aquí empieza tu verdadera transformación.

3. Vigila el abuso de los parches de autoestima:

Son conductas superficiales que tenemos todos, son como golosinas, que te dan un chute de azúcar y por un corto periodo de tiempo te han sentir mejor: comprar ropa en exceso, evadirte en la ideación de sueños a los que no pones pilares, la procastinación, la agresividad, el silencio eterno por no tener respuestas, el enganche al gimnasio y el culto al cuerpo, la paranoia nutricional o salir de tiendas cada vez que te pones nervioso.

Si te das cuenta, son buenos en pequeñas dosis. Pero si se convierten en la única manera de salir de tus conflictos, algo no va bien.

La imagen personal está íntimamente relacionada con la Autoestima. Si buscas su fuente fuera, estarás perdido. Si la construyes primero dentro y luego la compartes fuera, te encantará los resultados.

4. Distorsión o potenciación de tu Imagen Interna.

Básicamente es disimular, corregir o camuflar lo que te interesa para no verte en el renuncio.

Todo lo que tapas “coge poder”; ¿quién quieres que lo tenga?: ¿tus kilos de más?, ¿tu aspecto de fragilidad? ¿tu feminidad o masculinidad?, ¿otros?

Mejor tenlo tú; el único precio que hay que pagar es tu proceso de desarrollo personal. Renta superbien, no tengas miedo 🙂

La exageración de cualidades también es una forma de “ocultar”: “dime de qué presumes y te diré de lo que careces”, ya sabes. Tampoco te asustes: la envidia, la vanidad, el orgullo y la soberbia, suenan fatal pero liberarse de ellas es una revelación que no te puedes perder.

¿Cómo se hace esto?

Dejando de compararte.

Si has descubierto que eres margarita, en vez de una sofisticada “rosa roja”, tienes que saber que ser margarita, es una pasada: su belleza es humilde, esencial, cálida y evoca la alegría del corazón.

Cambio de Imagen y Realización Personal

5. Revela tu Tribu:

La Imagen externa está conectada inconscientemente con tu sentido de pertenencia. Tu familia y educación pusieron los cimientos silenciosos de “cómo buscar ser reconocido/a“.

¿Luchas por dejar de ser Tradicional pero te das cuenta que está más presente en tu vida de lo que pensabas?

Suelta ése tira y afloja y dedícate a “elevar” aquello que aprendiste a una versión actualizada y mejorada.

¿Chocas con el fashionismo porque te pone de los nervios?

Mira a ver dentro de ti qué contrastes hay en tu vida que no estás solucionando y verás como incluso, te empezará a gustar ver desfiles de moda y quizá un día hasta te animes a llevar unas Vans de último grito.

En definitiva:

  • Lo que potencia tu imagen externa: tiene que ver con los grupos a los que te sientes perteneciente, te lleves mejor o peor con ellos. Y también con las personas o entornos hacia los que te quieres dirigir. Te ayudará encontrar un punto de equilibrio entre tus polaridades y para comprenderlo de forma visual te pueden ayudar los Tableros de Inspiración. O Échale un vistazo al artículo: 10 Paradas que no te puedes saltar en un proceso de Coaching de Imagen Eficaz que te doy un paso a paso.
  • Lo que limita tu imagen externa: son creencias, no te líes, sólo éso. Lista lo que crees que te impide avanzar o disfrutar de una imagen más natural y auténtica. Te encontrarás de nuevo con información sobre “a quién decepcionarías” o “a quién le atraería”. No luches, integra y ejerce tu derecho a la libre elección con respeto a todos.

6. Los 5 sentidos a favor de tu libertad:

Se acabaron los “me gusta esto” o “no me gusta lo otro” y deslumbrarte por “las cosas bonitas” de forma aislada. Cuando eliges tu indumentaria de este forma, puede que se cuelen los modelos de éxito de otros, la tiranía de tu Imagen Ideal o el salir del paso para sentirte bien encasillándote por “los deseos”.

Entonces, actúa reconociendo tus necesidades.

¿Cómo dar con ellas?

Piensa más en qué experiencia necesitas vivir para crecer, que en cómo hacer para estar bien parcialmente y aparentar:

  • Reconoce tus necesidades más básicas antes que ir a por las más elevadas: ¿Qué necesitas?
  • Toma un papel y boli y describe 3-5 palabras clave racionales que expresarían tu evolución a día de hoy.
  • Elige también y sus correspondientes 3-5 “estados emocionales”.
  • Asigna qué tipo de color, texturas, volúmenes o estructuras representan para ti esas palabras. Hay que hacerlo sin juicio, sin querer buscar un resultado bonito y dejándote sorprender por los resultados.
  • Y viendo tus resultados: qué imágenes están ilustrando tus motivaciones más inconscientes: es posible que aparezcan estampados que nunca imaginarías que te pusieras, prendas con estructuras distintas o combinaciones inesperadas.
  • Atrévete a incorporarlas a tu imagen personal y toma nota de qué se mueve en ti cuando lo usas y que comportamientos, emociones y experiencias vives permitiéndote expresar lo que has descubierto.
  • Elige una Imagen con “fondo” y “forma”.

7. Encuentra el sentido de quien eres:

¿Pregunta muy grande verdad?

Ok, siempre puedes comenzar por tus valores, aquello que sí te hace vibrar y que además es contributivo:

Pasión, Libertad, Amor, Justicia, Generosidad, Creatividad, Excelencia… ¿Cuáles son los tuyos?

Como te comenté en el artículo: “Por qué cambio es distinto de transformación y cómo puede servirte distinguirlos”

La diferencia fundamental entre sustituir una cosa por la otra (Cambio) y vivir un proceso de hacer visible tu esencia (transformación), son los valores.

Si te diriges hacia ellos:

  • Cambiará tu forma de pensar, sentir y actuar.
  • Tu cuerpo se orientará a expresarlos y tu comunicación no verbal cambiará de forma progresiva y natural, no forzada.
  • Tu estética se manifestará de forma intuitiva, sin resistencias o necesidad de tomar prestada la imagen de otros.

¿Cómo se hace esto?

Lístalos, comprométete con ellos y cada vez que tengas que tomar una decisión, sea pequeña o grande, pásale el filtro de tus valores: es muy potente.

Espero que estas reflexiones y herramientas te sirvan para empezar a conectar quien eres con cómo te presentas al mundo. La realización personal tiene que ver más con tu Imagen Real que otra cosa, y ésta incluye lo que consideras vulnerable y también tus fortalezas.

El verdadero Poder Personal está en traspasar tus limitaciones y apostar por una versión de ti más libre, auténtica y genuina.

¿Cuál de estás técnicas quieres empezar a aplicar desde ya?

Deja tus comentarios más abajo y vemos cómo avanzar un poquito más.

Un abrazo

Domingo Delgado

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