Si te encantan los temas de imagen personal y te ves sin recursos, dando vueltas a como unir la estética y el estilo a los aspectos más psicológicos y profundos de tu personalidad es posible que no estés consiguiendo los resultados que quieres. Deja de sentir que estás perdido en el mar de conocimientos que tienes y experimenta estas técnicas que te ofrezco.

Te presento una estrategia para hacer tus pinitos en Coaching de Imagen contigo mismo para ver si te gusta y te ayuda a conseguir tus objetivos. No suple un entrenamiento profesional pero si te pica la curiosidad seguro que te aporta información y espero que algo de claridad.

Es difícil recoger en un post todos los pasos que se dan en un proceso porque hay muchas variables que pueden hacer que se utilicen unas técnicas u otras. Todos somos bien diferentes y no encasillaremos a nadie en un modelo.

Habrá otros métodos pero hoy sintetizo para ti los pasos fundamentales que he visto a lo largo de estos años que hacen más eficaz un proceso de Coaching de Imagen. Comenzando por una simple fotografía de ti mismo.

Toma boli y papel.

1. Observa la imagen que tienes de ti con una foto.

Darte cuenta de la Imagen que tienes de ti es todo reto porque hay aspectos voluntarios e involuntarios que no podemos ver solos. Hoy al menos vamos a por la imagen voluntaria. ¿Cómo ? Tomando conciencia de lo que observas de forma directa y visual.

Toma una fotografía tuya del rostro sin maquillar ni sonreír, mejor con una prenda neutra y que sea un buen primer plano.

Es importante que la imprimas a color y la veas sobre un espacio liso en color neutro. No te percibirás igual mirándote al espejo porque el efecto es diferente y del que ya hablaremos otro día.

¿La tienes? Ok, pues seguimos.

Observando lo que ves y sientes mirando la foto, hazte las siguientes preguntas:

He puesto un ejemplo de respuestas rescatadas de un caso de hace tiempo, sólo eso, un ejemplo que te ayude a escribir las tuyas :)

  • ¿Qué sabes de ti mirando tu foto hoy?
    • Aspectos positivos: “naturalidad, frescura, intensidad, fuerza, salud, seducción”
    • Aspectos negativos: “aburrimiento, tristeza, cansancio, decaimiento, rigidez, reto”.
  • ¿Cómo valoras estos descubrimientos?
    • Aspectos positivos: “Me gusta la naturalidad. La frescura me parece un poco ingenua. Me identifico con la fuerza totalmente aunque no estoy segura de que tenga el mejor estado de salud, me incomoda un poco el aire seductor”.
    • Aspectos negativos: “Reconozco el aburrimiento esta última etapa, no me gusta verme triste ni cansada, me sienta mal verme decaída, la rigidez creo que es más bien fortaleza y el aire retador me gusta e inspira”.
  • ¿Cómo pones a tu favor estas características de ti?
    • Aspectos positivos: “Es cierto que la naturalidad y la fuerza son características que me representan y las uso para avanzar en mis metas; sin embargo la frescura y aire seductor no me van mucho”.
    • Aspectos negativos: “Reconozco que el aburrimiento y tristeza vienen de seguir en el mismo trabajo que no me gusta y eso me agota. No lo pongo mucho a mi favor por el momento porque me está impidiendo avanzar y afecta a mi estado de ánimo y salud. Es posible que necesite ponerme nuevos retos y tener menos miedo al cambio”.

Como ves en el ejemplo; es un primer paso de auto-conocimiento y has hecho un ejercicio importante sobre el concepto que tienes de ti mismo, tu nivel de auto-estima y tu impulso a autorrealizarte con esta primera exploración.

Fíjate cómo se pueden dar respuestas que abarcan cómo te defines, la relación con tu cuerpo y la apariencia externa.

Toma buena nota de tus respuestas y sé generoso con ellas; te darán mucha información.

2. Date cuenta de cómo esa percepción que tienes de ti atrae situaciones concretas.

Como verás has dibujado un perfil psicológico y estético del momento actual mediante la percepción visual de tu propia imagen. Pensarás que pueda que cambie cada día pero que no te importe; es la excusa para empezar a preguntarte a través de la visualización de tu propia imagen, viéndola fuera.

Después de hacer el ejercicio anterior pregúntate: ¿En qué te centras más al hablar de ti?
  • ¿En los aspectos psicológicos? Relacionados con estados mentales, emocionales y etiquetas sobre tu forma de ser.
  • ¿En los físicos? Formas del rostro, calidad de la piel, aspecto físico, salud…
  • ¿En los estéticos? Cualidades de los estilos como naturalidad, elegancia, seducción…

Tu foco de atención está hablando de cómo hoy te centras en partes de ti que pueden incrementar tus fortalezas o bloquear tu desarrollo. Sea donde sea que “pones tu ojo” tiene una repercusión en cómo te valoras y eso te llevará a buscar situaciones, personas y experiencias en las que confirmes lo que opinas de ti de forma inconsciente. Esto es: Tu modelo de reconocimiento. (Si quieres saber más sobre ello, échale un vistazo al post: 10 pistas sobre cuando aparentas para ser reconocido y 14 estrategias para cambiarlo).

¿Y qué hacer con eso?

Si consigues darte cuenta de cómo te hablas y en consecuencia cómo te comunicas con tu entorno tendrás ya las pistas básicas del Estilo que proyectas. No hay nada malo ni bueno en tu forma de expresión individual, ni son los demás la prioridad para saber quien eres. Sólo observa si estás eligiendo tu Estilo o estás buscando ser valorado y reconocido por el entorno por lo que tú mismo no lo has desarrollado todavía.

Reflexiona si estas proyectando inconscientemente ser una persona: Confiable, Leal ante todo, Excelente, Comprometida, Atractiva, Creativa, con Autoridad o cualquier otro “vestido” que uses para sentirte válido.

Tu modelo de reconocimiento te lleva a buscar experiencias en las que te sientas exitoso. Son aquellas situaciones en las que sientes que logras algo y confirman de forma real o ficticia: tu valor. A esto le llamamos Modelo de Éxito y puedes leer más sobre él aquí.

¿Y siempre es así?

Que va, por favor, que sólo te ayude a darte cuenta de aquello que no funciona en tu Estilo de Vida para mejorar y vivir más plenamente. Cuando eres consciente y sobre todo cuando eliges tu modelo de reconocimiento y de éxito, serás el director/a de tu vida e impactarás además en tu entorno de forma positiva.

Si encuentras piedras en el zapato, ok, míralas y haz lo posible por sacarlas para disfrutar del camino.

3. Describe el conjunto de hábitos que te hacen llevar Estilo de Vida que tienes y qué quieres cambiar.

La versión positiva y negativa de ti mismo se comportan de una forma concreta:

Piensas, sientes, haces, te enfadas, disfrutas, conectas de una forma u otra con los demás en función de cada versión de ti. Date cuenta que si pudieras elegir, esto tiene mucho poder ¿verdad?

Ok:

  • Define tu Estilo de Vida presente: explicándote los comportamientos, actitudes, acciones, pensamientos y emociones que caracterizan tu momento actual. ¿Para qué? Para poder ponerte un objetivo que te ayude a aumentar tu bienestar y satisfacción personal.
  • Define luego el Estilo de Vida que deseas (el Objetivo): el conjunto de comportamientos, actitudes, acciones, pensamientos y emociones que define tu futuro ideal pero alcanzable. Y también:
    • Los recursos que necesitas para conseguirlo y superar los posible obstáculos.
    • Las opciones que tienes para alcanzar tu plan.
    • El contexto que te ayudará a avanzar: personas, lugares, trabajo, familia…
    • Los tiempos reales que requiere cada hito que te plantees.

4. Contempla cómo tu cuerpo refleja tu Estilo de Vida.

Tu cuerpo es el mejor aliado para ayudarte a crecer. Él te habla de tus creencias y capacidades ¿Cómo? a través de tu movimiento, lo que expresas en tus gestos, tu forma de alimentarte, cómo te emocionas, qué órganos se activan cuando sientes y un largo etc.

Con lo que has visto hasta ahora observa cómo se relaciona tu modelo de éxito y eso que sabes de ti con tu físico:

  • Describe cómo es tu comunicación no verbal.
  • El tipo de nutrición necesitas:
    • Es posible que comas con la cabeza por estresarte con dietas y obligaciones de cómo quieres nutrirte y no te sientes libre u organizarte muy bien para cuidarte.
    • Otras comes con el corazón y son las cargas emocionales las que comen por ti. Ahí habría que indagar que necesidad emocional tienes sin cubrir y satisfacerla más desde el trabajo psicológico que el físico o combinarlos. También nos conforta mucho tomarnos ése capricho que nos hace sentir bien.
    • Otras estás bien atento a qué está pidiendo tu cuerpo y eliges sabiamente la energía que necesita tu cuerpo para acompañarte a una vida saludable.
    • El equilibrio entre estas tres tendencias será el más adecuado y cuando lo consigas verás que afecta a lo que piensas, lo que sientes, lo que haces y en consecuencia: a cómo te proyectas fuera y el valor que te das a ti mismo y el entorno.
  • Qué periodos de descanso y actividad física necesitas para empujar tus objetivos a hacerse realidad.
  • Cómo te llevas con las formas de tu cuerpo.
Coaching de Imagen

5. Conecta tus fortalezas y debilidades con un Estilo Universal. Estilo Limitante y Potenciador

Mira como quien eres expresa una forma de ser característica, a la que llamaremos estilo y por supuesto va más allá de la indumentaria. Sería el conjunto de comportamientos propios que te hacen ser tú de dentro afuera, pasando por el cuerpo. Puedes agruparlos de la siguiente manera:

  • Estilo Potenciador: el reflejo de los factores positivos que impulsan tu día a día y te hacen sentir bien in & out. Sin duda son las fortalezas psicológicas, físicas y estéticas conocidas que te permitirán avanzar y conseguir tus metas, respetar tu cuerpo y desplegar en tu estética los tesoros de tu Identidad.
  • Estilo Limitante: el reflejo de los factores negativos que bloquean tu desarrollo personal, impiden una relación con tu cuerpo más armónica y hacen incoherente tu comunicación personal. Son las piedras que tienes en el zapato y la posibilidad de transformar tus creencias sobre ti en oportunidades de mejorar, crecer y vivir en armonía.

¿Lo tienes? Puede inspirarte saber más de los 7 Estilos Universales de Alyce Parsons. En el blog hay un recopilatorio de ellos:

Natural  Tradicional Elegante Romántico  Seductor Creativo Dramático

6. Descubre el Estilo Base que te aporte mayor Coherencia y los Acentos de Estilo que perfilen tu meta.

Puedes acudir a los 7 Estilos Universales de Alyce Parsons como recurso, no como etiquetas, para ver por donde van los tiros. Son tendencias de comportamiento y expresión que se han repetido a lo largo de la historia del arte, la imagen personal y la psicología social. Tómalos como recursos.

¿Y qué hacer después?

Pues centrarte en tus fortalezas e incluir claves de estilo nuevas en tu día a día que expresen las habilidades que quieres desarrollar. El truco está en que tus acciones internas, tu cuerpo y tu estética vayan a la par. Desde luego por vestirte sólo de determinada forma no cambia todo; algo sí, pero sólo por éso no.

Te pongo un ejemplo:

Si la parte que te limita es la exigencia no será lo mejor utilizar códigos del Estilo Elegante, o tienes miedo al cambio la expresión Tradicional no será la que más te ayude. Igual pasa que si vives mucho en las nubes no te serán de gran ayuda el Creativo o el Romántico. Como te decía, hay que estudiar cada caso.

Elige de los tres Estilos Básicos el que más recursos e inspiración te aporte para conseguir tu Estilo de Vida Deseado.

  • Natural: para aumentar la confianza en ti, ser más flexible, conectar con las personas, quitar peso a los problemas y complejidad a tus asuntos. Para reconciliarte con el cuerpo y relacionarte de una forma más auténtica y libre con los demás.
  • Tradicional: da estructura a tus planes, hace sentir más seguro y leal a ti mismo y a los demás, aumentar el compromiso con tu salud, celebrar los logros y expresarte con mayor franqueza y claridad.
  • Elegante: aporta respeto por uno mismo y por los demás, ayuda a distinguir tus cualidades y darles valor, a ser más selectivo con el entorno, dar valor al cuerpo en su justa medida y expresarte siendo que aportas e importas.

Elige bien, no vaya a ser que alimentes tu máscara (o Estilo Limitante)

Toma de los otros 4 las características puntuales y particulares que inspiren tu presencia. Elige 1 o 2 de los Estilos Acento:

  • Romántico: para expresar valores comprometidos, facilitar las relaciones personales, mimar en detalle al cuerpo, piel y estética en general, focalizarte en un propósito personal, suavizar tu expresión externa y conectar con las personas.
  • Seductor: ayuda a poner el cuerpo en primer lugar, a destacar tu feminidad o masculinidad, disfrutar de tu atractivo personal, ganar en protagonismo y mejorar tu auto-cuidado y autoestima.
  • Creativo: para expresar tu individualidad de forma más singular, abrir tu mente a nuevas experiencias, revalorizar el cuerpo desde un nuevo punto de vista y disfrutar de mayor variedad en tu estilo.
  • Dramático: aporta impacto personal, rotundidad y sofisticación, se siente un plus de energía física y expande tus expresión corporal, ayuda a presentarse estéticamente de forma contrastada y determinante.

¿Cómo se hace esto estéticamente?

Fácil. Te propongo la siguiente receta:

Convierte tu Estilo Base en el 80% de tu apariencia externa; que lo presentará tu vestuario básico y general: camisas, camisetas, pantalones, faldas, abrigos, etc

El 20 % lo representará tu Estilo/s acento/s que se expresarán en tu apariencia a través de los complementos: zapatos, cinturones, sombreros, relojes, pulseras, pendientes, bolsos, etc.

Puedes aumentar o disminuir los porcentajes en función de tus objetivos y según vayas avanzando. Cuanto más practiques este ejercicio más encontrarás un estilo propio que será bien distinto a todos. Ahora, te recomiendo que comiences por el principio y ya irás transformando tu estilo en función de tu etapa vital y nuevas metas que te propongas.

Consiste en encontrar libertad en esta práctica y descubrir qué pasa en tu mente, cuerpo y entorno cuando lo haces; no recetas únicas que haya que hacer porque sí. Experiméntate.

7. Dale vida a tu apariencia con Estética Consciente y Color

El pelo y la piel son los dos únicos adornos naturales. Detrás de sus afecciones, calidad y color también puedes encontrar información sobre ti sobre todo en lo que tiene que ver con:

  • La relaciones con los demás.
  • Emociones no expresadas: enfado, miedo, asco, sorpresa o incluso alegría.
  • Sentimientos encapsulados.
  • Equilibrio entre el dar y el recibir.

Representan la frontera material externa y a través de ellos comunicamos al exterior mucha información del concepto que tienes de ti mismo y cómo lo valoras.

La naturaleza es sabia y aunque vayas a la peluquería tu cuerpo seguirá expresando sin juicios lo que quizá tu no veas o no hayas resuelto. Con eso no quiero decir que dejes de disfrutar de tu centro de belleza y tus tardes para ti.

También hablan de cómo nos sentimos de seguros ante el mundo y sus dificultades: todo un tema aparte…sobre el que me gustaría escribir más adelante.

Si quieres saber más no dudes en leer sobre reflexología facial para saber cómo leer en la piel y el cabello las proyecciones somáticas y psíquicas que reflejan.

Igual sucede con el Color.

Podrás saber cuál es la paleta de color que más te favorece y trabajarás la apariencia. Pero ¿Te has planteado por qué te gusta tanto el azul, qué es lo que hace que lleves tanto tiempo usando negro o por qué no te gusta el amarillo?

No importa tanto si conoces los significados del color si te preguntas qué te aporta: ¿Seguridad? ¿Confianza? ¿Juventud? ¿Parecer más delgado? ¿Fuerte? Es genial usar la vitalidad del color para animarte y sentirte mejor. Hacerlo es un parche emocional que te ayuda a avanzar.

Ahora, si estás buscando fuera lo que necesitas construir por dentro vuelve a punto uno para revisar tu búsqueda de reconocimiento y valoración externa. Dale una vuelta. Seguro que después de vivir este pequeño proceso serás más consciente de si la apariencia vive por ti o si tú diriges tu imagen con conciencia.

Una cosa es lo que te favorece, otra la que te ayuda a camuflarte y otra la relación que tienes con los significados del color que hoy en día son muy universales.

8. Crea una Tabla de inspiración de Estilo para hacer visible y real tu cambio.

Has llegado a la parte más creativa de todo el proceso.

Seguro que te habrás dado cuenta de partes nuevas de ti que quieres mejorar, otras que quieres mantener y potenciar y otras por resolver. Sobre todo céntrate en desarrollar tu Estilo Potenciador y mejorar el Limitante teniendo claro el Estilo Base, los acentos y sobre todo: los valores fundamentales que inspiran tu Estilo de Vida Deseado.

¿Qué es un Estilo sin valores que le representen?

Quizá el Amor, o tal vez la Generosidad, Valentía, Autenticidad, Comprensión. ¿Cuál? Sabrás encontrarlos preguntándote: ¿para qué quieres cambiar tu imagen?

Si pudieras sintetizar tu Estilo de Vida deseado elige 5 valores para ello; como si fueran 5 banderas que ondeasen en tu identidad bien presentes y brillantes.

Al final lo que impactan son los valores no las prendas de ropa, ni los comportamientos forzados, las opiniones copiadas o los valores de “plástico”.

Indaga en tu para qué y cuando tengas esos 5 prueba a hacer tu Tabla de inspiración de Estilo:

Consiste en un mural o collage que te ayuda a encontrar la líneas de estilo de forma visual, rápida y divertida. Ayuda a destilar todo tu trabajo interno y físico para poner color, formas, volúmenes y texturas a la expresión externa de tu Estilo Deseado. ¿Cómo hacerlo?

  • Elige un soporte color neutro como una cartulina y pon en el centro la imagen fundamental que represente tu valor principal o tu Estilo de Vida Deseado. Puede ser una foto tuya u otra tomada como referencia de una revista.
  • Recorta imágenes de revistas o bájalas de google: pueden ser looks, fotos de decoración, dibujos o ilustraciones y recuerdos de todo tipo.
  • Selecciona retales que te gusten,  materiales, texturas o adornos que inspiren tus 5 valores.
  • Organiza en material seleccionado en 5 grupos, uno por valor y descarta los elementos que se repitan quedándote con la esencia (2 o 3 elementos) de cada grupo. Los que sean más representativos según tu punto de vista.
  • Cada grupo cuenta una historia o una parte de ti; ayúdate a ver los puntos en común para organizarlos en tu mural y detectar qué colores, texturas, volúmenes, detalles y expresiones representan tu Estilo objetivo.
  • Al terminar tendrás un montón de recursos estéticos para hacer realidad fuera la imagen renovada que has alcanzado de ti mismo.

9. Vuelve al punto uno y comprueba la Coherencia-Concordancia con la nueva Imagen de ti.

Si has trabajo de forma honesta contigo verás como las piezas encajan y sientes que hay coherencia entre tus acciones internas, físicas y estéticas. Esto es muy importante para no fragmentarte en trocitos o sentir que no has avanzado y sobre todo orientarte al objetivo de conseguir el Estilo de Vida que deseas y para el que estás haciendo este proceso.

Si te atascas, vuelve al principio y revisa tu nivel de satisfacción con los avances que has hecho, la nueva información que tienes sobre ti, los compromisos con tu cuerpo, la expresión de tu estilo base y los acentos y la congruencia de tu Tablero de inspiración.

De esta manera sentirás que tus pasos están conectados y se relacionan muy bien entre sí.

10. Crea un Plan de Acción 3 Dimensiones

Es fundamental que al terminar cojas una hoja y describas los hitos fundamentales que necesitas alcanzar para llegar a tu ansiado Estilo de Vida renovado. Ponle fecha y describe las acciones más pequeñas que harás en cada hito. Vigila que el tiempo entre cada hito y acción sea el suficiente para entrenarte en cada paso.

Recuerda que no son pasos fijos, lo importante será que descubras cosas nuevas de ti, mejores tu auto-valoración y elijas y construyas tu propio modelo de éxito de dentro afuera. En cuanto llegues a expresarlo en tu apariencia, también verás como ya han cambiado muchas cosas en ti y tu imagen será mucho más auténtica que antes.

Espero que te haya servido y compartas tus descubrimientos en los comentarios.

Un abrazo

Domingo Delgado

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