Seguro que conoces muy bien el momento en el que te enfrentas al armario, para mí el mueble más curioso del mundo, sin saber bien qué hacer para que te inspire cada día.

Me parece curioso porque “más que salir del armario” hay que entrar en él y ver qué narices pasa ahí dentro para no seas capaz de manejar con soltura tu imagen externa.

No te apures, es normal; no tuvimos la asignatura de aprender a vestir con consciencia en el cole.

Verás.

Tu Fondo de Armario (el que tengas) es una proyección inconsciente de la imagen que tienes de ti mismo, de los vínculos emocionales con lo material, con las personas importantes de tu vida, las situaciones pasadas y experiencias que te han impactado.

Como has visto en otros posts, tendemos vestir nuestra “imagen ideal más que la real y la única que puede crecer es la real.

Por eso cuando compras prendas que aparentemente te gustan y luego no las usas, sucede porque en realidad no te representan. Están reflejando un ideal que no te es útil. Luego las acumulas porque claro…entre lo que costó y lo que idealmente representa y te da miedo soltarlas, vas haciendo montañas de ropa y complementos, comprando más cómodas y roperos, etc.

Te contarán mil trucos para tener un armario perfecto pero no basta con técnicas de organización a secas; necesitas conocer el vínculo emocional que te une a ellas y te impide de forma natural disfrutar de vestirte cada día y liberar el sentido de tu estética.

Para encontrar la salida a ése bucle de acumular, sentir que no tienes nada que ponerte,  saber combinar tus piezas o cómo hacer que tu armario sea realmente atractivo para ti: te invito a vivir un proceso emocional.

La ropa es “casi” como si fueras tú; una segunda piel. Está relacionada también con lo que quieres ser y no has alcanzado, con la tribu a la que crees que perteneces y con tu modelo de éxitoCuando no encajan estas piezas dentro de ti es difícil que fuera te sea fácil manejar tu imagen externa. En general ocurre esto, salvo en un caso, el de la persona que sí sabe cómo hacer todo esto técnicamente perfecto tipo showroom de moda pero su imagen es fría y calculada: otro tema aparte.

En general, estaremos todos en la primera opción y podemos, a través del exterior, obtener información sobre el interior. Lo que sientes afecta a lo que vistes y viceversa.

Por ejemplo: si llevas triste un tiempo y sólo has elegido prendas neutras, básicas y de colores oscuros te resultará difícil empezar a vestir de naranja mañana si no has tomado conciencia de dónde vienen tus elecciones. Si ahora, además, sabes que el naranja puede ayudarte a incrementar tu energía, ya tienes unas primeras acciones. ¿Cuál es la primera? Observa lo que tienes, qué se ve a primera vista en tu armario y que no, pregúntate sobre lo que significa para ti cada elemento y con qué atributos psicológicos los relacionas.

Comparto algunos tips sobre qué hacer con los problemas que sueles encontrarte cada vez que te planteas reorganizar tu armario y no lo consigues. Vamos a indagar en las razones psicológicas que una vez destapadas, harán más fácil que tu vestuario te inspire y represente.

Demasiada ropa, no encuentras las cosas y te cuesta tirar:

  • Implica exceso de información en tu vida, confusión, falta de energía y dificultad a la hora de tomar decisiones.
  • Si es mucho el volumen de prendas y accesorios que tienes y no los estás pudiendo gestionar es urgente que te pongas a ordenar, regalar, tirar o customizar. ¡Pero no sólo!
  • Dedica una tarde a ello y por favor pregúntate con cada cosa que te quedes o apartes: ¿Cómo te hace sentir?  y ¿Para qué lo conservo? Si la prenda cumplió su función bien porque está estropeada y no hay más que hacer o bien porque te has dado cuenta que lo que quieres conservar es la emoción que te produce, ya tienes pistas sobre cómo seguir, fuera del armario…
  • Toma decisiones en el momento. ¿Por qué? Así al movilizar energía dentro y fuera de ti, aumentará tu sensación de capacidad y te sentirás más dueño y responsable de tu imagen externa.
  • Si no encuentras las cosas en tu armario reflexiona sobre qué aspectos tapas u ocultas de ti. Esos zapatos en una caja que ni sabías que estaban: ¿de qué hablan? ¿Con qué están asociados? A veces puede ser de tiempos pasados más creativos y felices (ponlos a la vista, úsalos y activa experiencias creativas en tu vida) o de etapas de estrés y agotamiento (sácalos y plantéate acciones de bienestar y equilibrio en tu día a día).
  • Haciendo este ejercicio de “psycho-clothe”, tendrás varios resultados: auto-conocimiento e identificación de prendas y complementos que hablen de lo mejor de ti, aumentará tu energía y proyectarás una imagen auténtica. ¿Por qué? Porque estás eligiendo tú y no es tu ropero el que elige por ti. A más a más: subirás tu autoestima y encontrarás pistas rotundas sobre tu estilo, aumentarás tu claridad mental y el armario dejará de estar muerto para cobrar sentido, vida y estética.
  • Si te cuesta tirar, tienes miedo a deshacerte de prendas míticas, regalos especiales u opciones del famoso “por si acaso” hazte mirar el apego a tus relaciones, a experiencias del pasado, dependencias o miedo a ser tú mismo. ¿Por qué? Si no tuvieras miedo a “acertar” con tu imagen externa, sabrías perfectamente como hacer para gestionar tu indumentaria de forma natural. Si sientes temor pregúntate qué recursos o habilidades necesitas entrenar en tu vida para lucir la imagen que deseas: ¿Confianza? ¿Seguridad? …
Fondo-de-Amario

Piensas que no tienes qué ponerte y que te faltan cosas para tener el armario 10

  • Este punto es el que más he visto en mis clientes. Conozco a alguien que tenía 52 camisas de las cuales sólo usaba 4 o 5; sí, como lo lees.
  • Sin llegar a esos extremos ¿sabes lo que ocurre? Estás eligiendo cosas que no te gustan, o te da vergüenza ponértelas o compras por impacto visual. Todo relacionado con una imagen de ti que no te representa; ¿puedes describir el retrato robot del personaje que usa esas prendas que están en tu armario que no te pones? Pues ahí tienes una pista muy grande, de lo que no eres y te obligas a cargar con ello.
  • Si me pusiera zen, te diría que quites todo y sólo te quedes con las 4 que usas para que vivas una experiencia esencia de ti mismo. En un caso intermedio:
  • Haz una lista de por qué te pones las prendas que te gustan y qué atributos tienen; y lo mismo con las prendas que no te pones: voilá!, ahí tienes una descripción de tu imagen real (las que sí) y de tu ideal (las que no).
  • No va a ser fácil hacerlo salvo que te comprometas contigo a reconocer lo que tienes sólo para alimentar una imagen ideal que no te representa. Date máximo 3 días, lo he testado y funciona.
  • Te gustaría elegir con destreza y alegría:
    • Pues ponte en marcha. Cuando hice este ejercicio hasta lloré al despedirme de prendas que significaban mucho para mí: regalazos de mi hermana, la época más feliz de la universidad, ¡hasta las mallas de cuando hacía gimnasia deportiva! No fue sólo por descartar unas cuantas haciendo este proceso emocional. Sino por hacerlo con todo, absolutamente todo: con conciencia.
    • Da el salto para darte cuenta de dónde estás hoy y qué quieres mejorar dentro de ti, saber qué te atrapa del pasado y ponerle solución y con el vacío de esta organización vivir el vértigo de lo nuevo que está por llegar. No para comprar más y volver a llenar sino para elegir de una única forma: la que te represente hoy después de lo que has aprendido.
  • Te obsesionas con el orden pero no consigues resultados a largo plazo o te agota replantearte el temita del Fondo de Armario porque ya lo has hecho 20 veces.
    • Los dos polos del mismo continuo: en el primer caso hay un exceso de exigencia y una posible percepción de ti mismo de “no ser suficiente” y en el segundo la pereza para tomar responsabilidad de tu Autenticidad. ¿En serio? Sí, la mayoría de las veces no sabemos vestirnos porque no sabemos quienes somos y éso obstaculiza una imagen externa genuina. Prueba y te sorprenderá.
    • Si tienes prendas bonitas en mano pero te las pones y no te sientes favorecido ¿por qué lo haces? Mira a ver qué atributos tienen esas prendas: ¿haces actividades en tu vida que los nutran tus necesidades desde dentro? Si es sí, entonces estás en coherencia. Si es que no: busca inspiración en las áreas de tu vida que hagan realidad lo que deseas. Sólo vistiendo no crecemos.

Encuentres lo que encuentres en tu Fondo de Armario emocional sé cariñoso contigo; todo lo que sientas forma parte de tu historia, de tu esencia y de tus posibilidades de ser más auténtico.

Si te pones con estos ejercicios será como ir al parque de atracciones en el que pasarás por distintas fases. Ya sabemos que la montaña rusa marea un poco pero da subidón, que en la casa del terror no hay monstruos sino buenos actores y que hay un montón de gente que también se atreve a experimentar un día diferente.

Espero que te sea útil y comentes tus descubrimientos en los comentarios.

Un abrazo

Domingo Delgado

Descubre cada jueves contenidos exclusivos que te mostrarán la estrecha relación que existe entre tu imagen y tu interior. Únete y accede ahora a la Guía de Desarrollo Personal a través del Estilo con 5 Pasos para recuperar la conexión contigo mismo y encontrarle sentido a tu Presentación ante el Mundo

8 COMENTARIOS

Comments

  1. Hola Domingo. Me encantan tus artículos, muchas veces me reconozco en situaciones sobre las que escribes. Muchas gracias 😊

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *