Hoy hablaremos con el Miedo como la alarma que te avisa de una situación de peligro.

Es una emoción de las más antiguas y relacionadas con tu seguridad. Antes de huir o luchar presta atención a lo que te dice para saber qué pasa en ti y en relación a tu entorno.

El Miedo es una emoción que viene a contarte que no tienes recursos para afrontar determinada situación. ¿Qué significa esto para ti? ¿Te faltan habilidades para alcanzar tus objetivos?, ¿te falta compañía en una situación difícil?, o ¿te das cuenta que has entrado en peligro?

Sentir miedo es sano cuando es adaptativo y no te bloquea o paraliza en exceso. Aprender a gestionar el miedo implica ser consciente de lo que necesitas para avanzar y en el momento de darte cuenta: Vete a por esos recursos antes de que crezca y te impida avanzar.

A nivel interno:

  • Sientes  la ausencia de capacidad para llevar a cabo tus objetivos o para proyectar la aceptación de ti mismo tal y cómo eres. Será mayor la sensación de bloqueo o parálisis cuanto más importante para ti sea la persona, situación o hecho que te hace sentir sin recursos.
  • Surge porque interpretas una amenaza por parte del entorno, la incertidumbre o peligro. Explora cuánto de esto es real para valorar su repercusión y si lo sientes igualmente, estará bien porque te dirá que pese a que tienes recursos, tú no sientes que sea así.
  • Es una emoción que empuja a retraerte o huir, te dispone a la timidez, perder la voz, alejarte del otro rápidamente, salir de la situación, etc.  Todo ello para salvaguardar tu seguridad e integridad.
  • Genera pensamientos que destapan heridas más antiguas que confirman que: no te sientes seguro.
  • Te sientes vulnerable, incluso débil y necesitas encontrar resguardo y seguridad.
  • Te notarás “muy en el cuerpo” y podrá más la parte irracional que busca huida que tu mente.
  • Puede generar pensamientos y sentimientos más complejos o disfrazarse de otra emoción que como el Enfado o la Tristeza “tapan” el Miedo para que no se vea.
  • Es posible que el Miedo sea a decir que No o que surja por el simple hecho de crear expectativas de fracaso en el futuro.
  • Si el Miedo te inspira Lucha se puede crear un cocktail con el Enfado.
  • El Miedo quiere contarte que dejes de mirarle para buscar a tu alrededor lo “que necesitas”, si no te haces esa pregunta es posible que se adueñe de ti y no pare de repetirte lo mismo, más alto. Si la experiencia es muy intensa tu memoria lo recordará a largo plazo.
  • Es natural que sientas cierta “fragilidad”, toma conciencia de ella lo suficiente como para hacer la lista de las habilidades que necesitas para fortalecerte.
  • Si lo observas en otra persona, respeta su estado tal y como a ti te ha pasado alguna vez, aunque ten cuidado porque se contagia.

A nivel corporal:

  • Lanza una descarga de adrenalina, noradrenalina y cortisol que dará lugar a:
  • Ensanchar el tórax para recibir mayor volumen de oxígeno.
  • Aumentará la tensión arterial y se contraerán tus músculos. El aporte sanguíneo se desviará en mayor cantidad a la piel, intestino y vejiga.
  • El corazón late con más fuerza y la respiración se vuelve más profunda y rápida.
  • Provoca una tensión generalizada en el cuerpo, como la que experimentas en estados de Stress, quemarás más rápidamente la glucosa de tu cuerpo, la digestión se hace más difícil y la secreción de fluidos más abundante. La percepción de tus sentidos se expande para que puedas captar del entorno más cantidad y mayor información.
  • Emerge el temblor y parálisis o bien tus movimientos se hacen más rápidos y sientes ganas de “salir corriendo”.
  • La expresión facial es tensa y pálida.
La imagen del miedo

A nivel estético:

  • Vivir el Miedo te impulsa a protegerte, a crear una distancia estética, un muro de hormigón tan sólido como para blindarte de los posibles ataques del entorno, los haya o no y si no has hablado con esta emoción. Querrás impedir que “te vean” o bien crearás una imagen inaccesible “por si las moscas”.
  • Te dirás: “mejor que no me vean” o que vean “la fortaleza que te protege” y te haga “digno”.
  • En el Miedo cabe la ausencia total de preocupación por lo externo o la máxima y elaborada superchería en tu indumentaria.
  • No se te ve, o quizá sólo un leve atisbo de ti. O se ve mucho tu apariencia, tan grande y vistosa como la Muralla China.
  • Si has sentido mucho miedo, tu capacidad de observación es muy grande y si además tienes habilidades creativas será fácil construir la imagen por la que te gustaría obtener reconocimiento. En cualquier caso, el inconsciente del otro tendrá una sensación de que vas acompañado de un “fantasma” y esto hará que perciban: desconfianza, misterio e incluso vértigo.
  • Expresarás introversión o extravesión según el caso y te fusionarás en cualquier ambiente si ésa ha sido tu elección.
  • Te muestras Neutro  y te cuesta intimar con otras personas.
  • Tu corazón de Oro desconfía y se cubre, tapa o disimula con la máscara del conocimiento o el duro entrenamiento de cuerpo.
  • Tendrás tendencia utilizar colores neutros que no llamen la atención o bien dar mucha presencia a tu Imagen Externa con colores que impacten y armonicen.
  • Te ayudará a equilibrarte dándote permiso a no exigirte tanto con la imagen para parecer alguien o si tu caso es que no quieres que te vean, darte la oportunidad de elegir colores y elementos que te den presencia.
  • Si tapas mucho tu cuerpo con mangas largas, cuellos cerrados, faldas o pantalones anchos; suelta los puños, libera el primer botón o enseña algo de escote. Ve progresivamente hasta que ganes en seguridad y que no sea por estética sino por conciencia.
  • Te ayudará sacarte alguna foto y comprobar por ti mismo que no es tan exagerado el cambio y puedes confiar en mostrarte tal y como eres.
  • Aunque te parezca que todo color que se salga de los neutros es llamativo, prueba con los pasteles al principio y arriésgate algo más si puedes con los complementos. Si te camuflas en el color, al contrario, busca naturalizar tu imagen para “encontrarte en ti”.
  • Será útil que observes el grado en que aumentan o disminuyen tus pensamientos de huida y sensación de inseguridad.
  • Piensa que cuando se ve más la imagen que la persona es cuando no estás en conexión contigo y quizá lo que esté llamando  la atención es la ausencia de “ti” en tu apariencia.
  • Si tu caso es la protección a través de un “look” impenetrable, será positivo que pruebes a bajar la intensidad de tu maquillaje, “del conjunto perfecto” y de la necesidad de poner un muro entre tú y los demás mediante la estética.
  • El Miedo puede tener una apariencia de cualquier estilo: en un extremo el natural en su versión “abandonada” y en el otro extremo el vanguardista. Tus movimientos serán rápidos e inseguros o lentos e inestables.
  • Presentas una “Imagen Confusa”, Escondida y poco Confiable.
  • La proyección de Miedo en tu entorno y repetido en el tiempo genera rechazo, suspicacia y extrañeza. Si tú no te sientes seguridad real, los demás tampoco.

Vigila que el Miedo no se convierta en Terror, esto es una carga emocional…

Observa que no estés tapando el Miedo con otras Emociones o que sea la capa que cubre una necesidad de profunda Seguridad.

Si se presenta como hecho saludable, déjalo salir y siéntelo y si lo necesitas: busca el recurso de la ayuda.

Aprovecha el Miedo para saber de ti….pregúntate:

  • ¿Qué recursos te faltan para alcanzar lo que deseas?
  • ¿Qué necesitas para comprender lo que ha pasado?
  • ¿Cuanto Miedo hay en tu forma de expresarte, en tu vestuario y en la huella que dejas a tu paso?
  • ¿Te permites el Miedo?
  • ¿Es una emoción que tapa a otra que no dejas salir?
  • ¿Qué opinión tienes de las personas que se sienten Miedo?
  • Y esto que opinas ¿Qué dice de ti?
  • ¿El Miedo está en la lista de tus emociones más vividas o en la que menos?

Comparte conmigo tus descubrimientos.

Un abrazo

Domingo Delgado

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2 COMENTARIOS

Comments

  1. Hola Domingo. Muchas gracias de nuevo por tantas enseñanzas! Tengo unas preguntas, cómo sé si estoy tapando con el miedo la necesidad de profunda seguridad? Me dejó pensativa esa frase que pusiste ahí. Y, me puse a pensar en una situación específica y es cuando voy a una entrevista de trabajo, qué causa que se me pongan heladas las manos y suden mucho? Miedo o inseguridad o falta de confianza? Es muy incómodo para mí y aún no logro conocer la causa y hacer que no vuelva a pasar. Gracias por tu atención.

    • Hola Tania. Sí, a veces cuando sentimos miedo de forma recurrente es posible que haya una necesidad de seguridad sin cubrir.
      Puede que venga de alguna situación anterior en la que te viste muy desprotegida o vulnerable.
      Te servirá preguntarte a ti misma “¿Qué necesito para sentirme más segura?”

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