1. Hacer un poco de todo sin conseguir diferenciarte y ponerte en marcha.

Cuando te interesa la imagen personal es lógico que te gusten mil y una disciplinas que quisieras integrar en tus servicios. Profundizar en la nutrición, estar al tanto de las tendencias de moda o darle un toque espiritual a tus servicios es un sueño para ti y también es posible que te pierdas entre tantas opciones y no sepas cómo abarcar tantas herramientas sin vender humo.

Lo importante aquí es diseñar un método completo y sintético que aporte valor y cubra las necesidades de tu cliente de forma más que satisfactoria a nivel interno, físico y estético. ¿Cómo? Encontrando las relaciones:

Verás; si recibes un cliente que quiere aumentar la confianza en sí mismo y proyectar una imagen de seguridad podrás darle las claves de sus colores más favorecedores, encontrar un vestuario que le haga sentir con mayor autoridad, elegir un peinado más atractivo, modelar su morfología con un vestuario que compense y armonice su cuerpo y entrenando su comunicación no verbal. Funcionará como parche emocional por un periodo de tiempo determinado.

La confianza y seguridad tienen que ver con la autoestima o la forma de valorarse a sí mismo, las habilidades sociales y las competencias emocionales. Si sólo trabajas la parte externa de forma directiva, el cliente “creará” una nueva imagen externa de sí mismo pero su autoconcepto seguirá siendo el mismo (éste se trabaja de otra forma). Es importante porque identificará que para desarrollarse necesita “mantener” un apariencia; crecer desde dentro, cuesta un poquito más pero es posible.

Al contrario ocurre si te enfocas en exclusiva en su desarrollo interno, detectáis juntos un objetivo potente, encontráis recursos para avanzar, reformuláis creencias y dais con los valores fundamentales de su proceso. ¿Dónde está el cuerpo en esta conversación? y ¿cómo se relaciona su guión de vida con el estilo personal?

Si en vez de trabajar por separado, ofreces un servicio que ayuda a detectar los puntos en común entre su Identidad, cuerpo y apariencia, la cosa cambia, aporta un sentido y la persona se siente en mayor conexión consigo misma por dentro y por fuera.

2. Adentrarse en temas psicológicos sin las herramientas adecuadas.

Cuando tratas con un cliente sabes muy bien que detrás del cambio de imagen que está buscando hay temas emocionales y de falta de habilidades de auto-conocimiento. ¿Cuántas veces has visto en tus clientes problemas de auto-estima, alimentación, falta de confianza y seguridad? ¿ Y también miedo a no ser aceptado o necesidad de reconocimiento de su entorno?

Es maravilloso ayudar a otras personas a conseguir sus metas de dentro afuera pero da miedito dar consejos o jugar a ser terapeuta sin serlo. Es cierto que la imagen personal toca temas muy profundos que van más allá de las apariencias. Aunque sólo trabajes la parte estética, sé consciente de que tiene un efecto en el cliente en la percepción de sí mismo y de su entorno. No te la juegues y adquiere conocimientos para saber cómo afectan los cambios externos a nivel emocional, corporal y social en la psicología de la persona…para nada una tontería.

Lo más interesante es que el cliente no dependa de ti, aunque parezca mentira, si consigues la autonomía de las personas con la que trabajas, el impacto será mayor que si tienen que verte cada 6 meses.

Si aprendes técnicas como coaching, PNL o Inteligencia Emocional sabrás capear los posibles vendavales y dejarás de aconsejar para pasar a “entrenar”.

Tus clientes se sentirán más empoderados si son dueños de su proceso y lo construyen contigo como guía. Ser consciente del para qué de su cambio de imagen y tener un Plan de Estilo de Vida es mucho más eficaz y se mantiene en el tiempo.

3. Falta de formación específica y querer diferenciarse sólo por las palabras.

Si buceas en internet será difícil encontrar una unidad en las propuestas del mercado de Coaching de Imagen. Algunos no son Coach y hablan de desarrollo personal. Otros no son asesores y hablan de estética, otros son escuelas que te venden una nueva profesión ambigüa, otros mezclan branding personal con coaching y un largo etc de blogs copiados de otros con la esperanza de destacar por algo brillante pero sin fondo ni método.

Tú ya eres especial y el éxito de tu proyecto estará en diferenciarte por algo auténtico; si te faltan herramientas: adquiérelas; si quieres solidez: sé honesto e inspírate siempre de tu entorno buscando tu propia imagen.

Ya no compramos a profesionales con extensos currículums, grandes ideas o una imagen de impacto. Conectamos con personas que despiertan en nosotros un vínculo emocional con ellos como de forma automática. Esto nos asegura que son los mejores para ayudarnos a conseguir como clientes lo que buscamos. ¿Cómo alcanzarlo?

  • Proyecta las fortalezas y promesas que realmente puedes cumplir.
  • Aprende de los que ya lo han hecho antes pero no busques parecerte a otros porque produce un efecto negativo.
  • Busca mentores o coaches que te ayuden a clarificar el propósito de tus servicios si no lo tienes claro; te adelantarán un montón de errores para que tú no los cometas.
  • Formarse es una inversión y probablemente tú ya hayas hecho mucho y quieres tener resultados distintos ya. Lo que pasa es que no es lo mismo haber hecho 5 cursos de todo tipo y mirar al cielo pensando: ¿Y esto cómo narices lo uno en un sólo método? que tener un sistema de trabajo coherente y potente que aporte un valor añadido real, que sea seguro para tus clientes y beneficioso para tu credibilidad como profesional.

Poner “Coaching” delante de la palabra “Imagen” en tu web te hace tener una apariencia más actual y diferente pero si luego resulta que lo que haces es Asesoría de Imagen por un lado y unas sesiones sueltas de coaching por otro, no hay congruencia y estás vendiendo dos servicios en uno sin conexión. Tu cliente se queda pensando: ¿Pero… en qué me puede ayudar a mi esto?

Poner “Imagen” detrás de la palabra “Coaching” es parecido. Te has formado en desarrollo personal y sabes que el Coaching es una “herramienta llave” y muy poderosa. Lo que pasa es que si no conoces en profundidad las técnicas estéticas y visuales y cómo reencuadrarlas, si te falta experimentar tus habilidades estilísticas y el ojo de la apariencia, te falta conocer: el poder del Imagen. Estarás trabajando sólo a nivel psicológico.

Investiga, entrena y conoce cuáles son las claves que unen apariencia e identidad, cómo se relaciona el cuerpo con estética y la estética con los valores. Merece la pena y aumentará tu capacidad e impacto, además de ayudar al mercado a distinguir los profesiones de boquilla de los profesionales comprometidos.

Coach de Imagen
4. Dirigir al Cliente.

Es genial poner a alguien más guapo ¿verdad? Parece imposible que sin consejos y sin decir al cliente lo que tiene que hacer para verse mejor, se pueda trabajar la imagen externa.

Todo lo contrario. Si aprendes a:

  • Usar técnicas visuales que gestione el propio cliente.
  • Hacer las preguntas adecuadas sobre su cuerpo y los ideales de belleza que rondan su cabeza.
  • Leer sus emociones y vincularlas a la apariencia.
  • A poner en relación los valores que están detrás de su estilo personal, etc.

Entonces, será el cliente quien haga el proceso y éso de acerca más a Coaching de Imagen.

Si conoces la cara y cruz de los estereotipos de estilo y sobre todo ofrecer al cliente una experiencia de auto-conocimiento además de aprender a vestirse, tus servicios brillarán mucho más que una asesoría tradicional.

5. Obsesión por la morfología corporal.

Mucho se ha hablado ya de los tipos de cuerpos, cómo compensarlos o estilizarlos para alcanzar lo más posible un parecido a los cánones de belleza masculinos y femeninos.

Si te vas a la moda, verás como en ella hay más libertad de la que parece; es la asesoría de imagen clásica la que al trabajar tanto con proporciones, paletas de color y estilos cerrados, deja poco espacio al cliente que no tiene ni idea de todo esto.

Si aprendes a trascender las etiquetas y conseguir que el cliente encuentre por sí mismo su estilo, irás más allá de lo que hacen muchos y estarás al servicio de la individualidad y la belleza que tienes delante de ti. El estilo se refiere a la forma de expresión individual y esto va más allá de la apariencia.

Recuerda que cada parte del cuerpo está asociada a unas conductas, habilidades y valores. Modificar de forma óptica una apariencia física da unos resultados estéticos y tiene unas repercusiones directas en el auto-concepto de la persona.

Verse guapo de repente causa un impacto muy alto en el momento pero no ayuda a reconocer el cuerpo tal y como es, a motivar una dieta equilibrada o saber sacar partido a lo natural, auténtico y verdadero que hay en cada uno. El cuerpo es un gran aliado para conocerse, aceptarse y se más feliz; presta atención a cuanto tú te sientes genial: ¿verdad que tu físico lo refleja?. Ojo con disimular, corregir y camuflar.

6. Caer en los Mitos de Imagen Personal
7. Proyectar tu Estilo en el cliente – Juicios.

Si tú mismo has vivido un proceso personal en el que tienes claro cuales son tus fortalezas y eres consciente de tus limitaciones, la cosa cambia. Ayudar a una persona a conseguir sus objetivos de Estilo de Vida depende también de tu actitud neutra ante el caso del cliente. Y a apreciar la belleza de personas imperfectas tal y como tú también lo eres, requiere de haber visto primero la tuya.

No es un discurso moral, es una herramienta de coherencia profesional y es una forma de influencia positiva en tus clientes a través del ejemplo. ¿Cómo te llevas con tus virtudes y defectos? ¿Cuánto estás seguro de tu Autenticidad?

Tendemos a proyectarnos en nuestros clientes y esto se soluciona haciendo tú un proceso integral personal previo a ponerte a trabajar con otros.

Esto es importante porque todos tenemos prejuicios y la mejor forma de trabajarlos es a través de tu propio auto-conocimiento. Siempre quedará alguno por ahí y para ello sirve la actitud de neutralidad y aceptación incondicional, tengas a quien tengas delante.

Una vez en marcha, pon el chip más de entrenador que de consultor. La consultoría y asesoría tienen un papel importante a la hora de creación, diseño e implementación de estrategias de marketing personal aunque no tanto de Coaching de Imagen. ¿Por qué? Los objetivos son distintos: una cosa es la persona, otra su negocio o sus estrategias de posicionamiento, aunque estén relacionadas. Es diferente el crecimiento personal de la construcción del personal branding. Ahora, si manejas ambas herramientas con excelencia y puedes usar diferentes sombreros, serás la caña.

Espero haberte sido útil. ¿Hay algún otro error o problemática que encuentres?

Compártela más abajo. Me encantará echarte una mano.

Un abrazo

Domingo Delgado

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6 COMENTARIOS

Comments

  1. Domingo muchas gracias por compartir elementos tan importantes para poder desarrollar un trabajo ético y profesional con nuestros clientes, definitivamente tu empresa es un ejemplo a seguir al momento de pensar en brindar un servicio de valor y trascendencia. Saludos.

    • Acabo de descubrirte y me gusta lo que leo. Creo que tenemos una visión parecida del estilo; aunque compruebo que en la tuya está muy presente la psicología y ¡me encanta!

      Me pasaré más ratitos. Un saludo,

      • Gracias por tu comentario Ana.
        Me alegra que compartamos afinidad.
        Creo que profundizar en las raíz del Estilo aporta mucho valor a los clientes y ayuda a proyectar una apariencia más auténtica y genuina.
        Pásate cuando quieras que aquí estaremos.
        Un abrazo

  2. Muchas gracias por tus consejo Domingo, tengo una tienda de moda dedicada a la mujer, hice un curso de Asesoría de Imagen hace algún tiempo pero leyendo tus consejos me he dado cuenta que el buen trabajo en Asesoría se debe hacer de dentro a fuera, por lo tanto estoy aprendiendo mucho y lo que me queda. Muchas gracias por tu ayuda y seguiré tus consejos.

    • ¡El placer es mío!
      Teniendo tu negocio tienes una oportunidad estupenda de ayudar a un montón de mujeres a sentirse mejor consigo mismas, en la forma y en el fodo.
      Será genial verte por aquí y compartir tus avances!

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