Parece que Cambio y Transformación son los mismo pero no exactamente…
Una de las preguntas que más repiten mis clientes en cursos y sesiones es: «¿Por qué no consigo cambiar? Ha vuelto a pasar».
Los ingredientes para alcanzar el estado positivo que queremos tiene que ver, entre otros el nivel de motivación real que tienes para superar tus obstáculos y alcanzar tus objetivos.
Hoy me centraré en la percepción del cambio y sus dos facetas:
¿Qué es el cambio?
El cambio aparece ante una situación externa que te pone en alerta y ante la que te «tienes» que adaptar. Puede ser una gran hazaña o algo mucho más pequeño: desde que te echan del trabajo en el que llevas 10 años a que falta leche en la nevera.
Algo de fuera se presenta en tu vida y te llama la atención porque implica que de no hacer nada no podrás cubrir ciertas necesidades.
Siguiendo con los ejemplos de antes: ¿qué pasará con tu economía si no encuentras otro trabajo en breve? ¿Qué vas a desayunar mañana si no tienes tu bote de leche?
Ante las preguntas obvias surge: la necesidad de cambiar, de hacer algo para adaptarte lo mejor posible a la nueva situación. Está claro que necesitas las mismas acciones para buscar un nuevo empleo que para tomar un buen desayuno…
Hay otro estado que aparece cuando sentimos que queremos cambiar: la resistencia y los auto-saboteadores. ¿Por qué narices aparecen y te hacen la vida más difícil?