Si alguna vez has pensado que detrás de la imagen personal hay mucho más que prendas, complementos y accesorios, estas en lo cierto.
Ser consciente del poder de la imagen es útil, pero no sólo por el impacto que puede causar en los demás, sino más bien por convertir la apariencia en una herramienta de desarrollo personal.
En todo lo que haces, «vas tú»; desde la elección de prendas al uso del color, el tipo de diseños que te gustan y la forma de combinarlos.
Cada elemento de la imagen personal forma parte de un sistema completo y no funciona igual tu voz si vas vestido de negro que el tono de tu piel en relación a cómo te mueves, ¿me explico?
Es fácil creer que al crear un estilo propio se van a dar las circunstancias para que seas percibido de determinada forma pero el tema es que «en la mano» las prendas y accesorios funcionan mejor, que cuando luego «te lo pones».