Cuando quieres que realmente tus servicios de imagen personal vayan más allá de las formas, la indumentaria y la apariencia, necesitas cambiar el paradigma de la asesoría de imagen tradicional.
Salir de los estándares y las técnicas cerradas que finalmente etiquetan a las personas no es fácil pero sí posible.
Necesitas desarrollar nuevas habilidades que te pongan realmente al servicio del cliente y su auto-descubrimiento.
Entonces ya no vale el dirigir, orientar o asesorar, sino más bien pasar a tener una posición más de facilitador del cambio que de consultor.
Después de estos años formando a profesionales en el método original de Coaching de Imagen recojo en este artículos algunos tips que pueden ayudarte a tener una mirada más profunda en tus sesiones profesionales.
Aunque no esté absolutamente todo recogido aquí, si las pones en marcha en tus próximos trabajos notarás las diferencias.
Si te interesa el tema, puedo seguir ampliándolo en otros posts las competencias profesionales de la especialidad; son habilidades concretas que van asociadas también a herramientas técnicas.