Somos seres incoherentes por naturaleza y a veces nos estresamos por darnos cuenta de ello..

Pero no hay nada más humano que estás hermosas “imperfecciones” que nos ayudan a crecer.

Y es un mecanismo natural, totalmente normal. Todo sistema se rige por dos reglas básicas:

– El principio de búsqueda de Equilibrio.

– Y el impulso de crecimiento.

Eso ya, son dos fuerzas contradictorias pero por algo estarán ahí.

Así que relaja tus hombros y tomar una respiración…

Porque si te has pillado debatiéndote entre dos comportamientos bien distintos entre sí o incluso contradictorios, ¡eres uno/a más!

También somos seres expresivos y sin darnos cuenta nuestro inconsciente se proyecta al exterior a través de nuestra comunicación no verbal y sobre todo: en la imagen personal.

¿Crees que es gratuito y aleatorio la elección de tus prendas y estilo?

Si andas por aquí, ya sabes que no, que es una proyección de tu imagen interna.

Entre las bondades de convertir la imagen en una herramienta de desarrollo personal está que podemos mejorar, también, de fuera hacia dentro: con conciencia.

Tu forma de hablarte afecta a tu imagen, y tu apariencia también puede afectar a tus emociones.

Hoy te presentaré algunos de los “juicios contradictorios” que suelo ver en mis clientes pero en esta ocasión, los afrontaremos con tips de la Psicología del Color. El color de por sí moviliza las emociones y ayuda equilibrar estados internos sólo por hecho de usarlos ya que impactan en nuestra percepción..

¿Por qué?

Porque cuando das en el clavo de dónde te aprieta el zapato y lo trabajas a nivel emocional y estético en paralelo, los resultados son más rápidos. Éso sí, no es magia, necesitarás exponerte a la práctica para poder avanzar y comprometerte.

1. “A veces no sé si soy fuerte o todo lo contrario, me afecta todo mucho pero luego supero las cosas. En el fondo siento que debo protegerme de algo”

Si sientes que pasas de hacerte el fuerte a correr a un escondrijo para refugiarte de algo que hiciste y te causa inseguridad, dos fuerzas opuestas operan en ti y entre ellas hay un vacío que aparentemente no conecta ésas dos partes.

Es el juego entre la energía del rojo junto con el blanco, dos opuestos simbólicos que puedes usar para visualizar tu imagen poniendo fuera lo que sientes por dentro.

Ayúdate a diferenciar en tu vida las polaridades de pasión-insensibilidad acompañando esta pareja de colores con un neutro, como por ejemplo, el gris que lo haga todo más fácil.

Llévatelo a tu vestuario, indumentaria y complementos y si quieres ir a más, a la decoración de los ambientes que habitas.

2. “Tengo resistencias a los temas espirituales y ando todo el día leyendo sobre ello”

Para reconocer nuestra parte espiritual es bueno exponerse a experiencias que tengan que ver con ello pero muchas veces nos desborda o da miedo el pensar, qué me ocurrirá.

Si no puedes avanzar por la parte más elevada de ti, comienza por tu dimensión emocional y date cuenta que si hay un interés en el tema, algún tesoro escondido hallarás cuando te cuestiones firmemente qué hay ahí para ti.

Este el juego entre el azul intenso y el color marrón, lo elevado por profundo y reflexivo y lo terrenal (normal). Úsa la combinación del azul con marrones, y deja el violeta para más adelante. Esta combinación te servirá para percibirte en tu complejidad pero con los pies en la tierra. Pon atención a cómo te hace sentir vestir con estos tonos o incluyéndolos en tus objetos decorativos.

3. “Me da vergüenza destacar pero en el fondo sé que busco protagonismo”

Ambos sentimientos están en ti, así que manos a la obra si quieres avanzar. Te dejo 2 preguntas clave.

¿Qué crees que tiene que ser tapado o no es digno de ser visto por los demás?

En tus respuestas encontrarás la parte de ti a la que debes prestar atención para que el velo de la vergüenza se retire. Eso sí, al ponerte a ello, necesitarás exponerte un poquito a situaciones retadoras y “tolerables para ti” en las que cada día un poco más sientas menos sonrojo.

Y si quieres ahondar más en ello revisa el artículo: “Qué hacer para dejar de sentir vergüenza y tapar lo que realmente eres”

¿Para qué quieres ocupar un lugar preferente ante el resto?

Darse cuenta de que de alguna manera buscas llamar la atención es lo mejor que te puede ocurrir, si no lo supieras estarías con seguridad invadiendo espacio de otras personas sin darte cuenta.

Identifica en qué quieres sentirte reconocido y date crédito, confía en que es válido lo que deseas pero búscalo en otra cosa que no se tu imagen y presencia, sino dentro de ti. El sabio entorno te confirmará de manera silenciosa por donde van los tiros.

Experimenta tanto el naranja con el gris, puede que te dé apuro al principio pero claro, es el asunto que estás trabajando.

4. “Me molesta la gente artificial aunque envidio lo originales que son”

Es la contradicción del “artista invisible”, pero no por su obra, ni por tener que ser artista.

Poner la atención en cuánto más o cuán menos es de distinta y genuina una persona, te devuelve el espejo de la valoración que haces de ti, tal y como eres.

Forzar la máquina para aparentar ser algo o echar balones fuera criticando al resto solo reforzará tu incomodidad y frustración.

  • ¿Qué te estás impidiendo crear?
  • ¿Cómo sería tu vida si sacases a flote ése proyecto que tienes guardado en el cajón que sólo cuentas a tus amigos?

Usa tus respuestas para ponerte un objetivo en base a las respuestas que encuentres.

Ponte entonces a prueba y experimenta el poder de los complementarios como el verde y el violeta, son más fáciles de combinar en tonos medios y suaves. Aunque en definitiva el impacto emocional que causan te ayudará a verte en el escenario del “artista visible”.

5. Quiero ser excelente cada día sin embargo me bloqueo y veo que tengo miedo al fracaso”

Querida exigencia, ¿otra vez por aquí? Bienvenida tú que vienes a contarnos lo que puedo cambiar para sentirme más a gusto conmigo mismo/a sin tener que apretarme tanto las tuercas.

Cuando ponemos el foco en conseguir “resultados” simplemente nos estresamos, o incluso nos llevamos al límite de trabajar muchas horas, pedir mucho a tu cuerpo, restarte descanso u obligarte a tener una imagen 10 como obligación.

Este es un esquema mental muy profundo que de forma automática nos empuja a asfixiarnos y sin darnos cuenta, es posible que también lo hagamos al resto.

¿Y de dónde viene el bloqueo?

Del perfeccionismo atroz improductivo. “Lo perfecto, es enemigo de lo bueno” (de Voltaire) y además, te hace “no conseguir” o aún alcanzando objetivos, sentirte poco satisfecho/a.

Siente las polaridades del blanco con los colores tierra incluido el marrón; es una combinación elegante, sencilla y natural. Reconocer la imperfección es una liberación espiritual.

Inspira tu apariencia con estos colores, haz tu trabajo emocional con la procastinación, asertividad y comprométete con la versión más cálida de ti mismo.

6. La gente me dice que soy un poco inaccesible por mi forma de vestir y yo no me veo así, lo que sé es que soy muy sensible”

Este es un juego curioso, que se repite mucho en las personas que se “creen” inseguras, ¿y quién no lo es?

Vivimos en un entorno y sociedad incierta que va a la velocidad de la luz. Cuando acogemos esto, es como soltar lastre. La inseguridad no tiene por qué ser “mala”, si está en ti es porque hay algo de tus necesidades básicas que no está cubierto y a veces es muy simple: un buen trabajo, cuentas saneadas, cobijo y relaciones cálidas.

A veces se confunde la sensibilidad con la inseguridad porque queda “más bonito”.

Si te sientes inseguro por factores externos: busca ya un nuevo trabajo, haz tu plan de cancelación de deudas, solventa de forma asertiva relaciones tóxicas y en resumen: afronta los factores que te hacen sentir así de forma respetuosa.

Si te sientes inseguro por factores internos: asuntos del pasado, desvalorización, miedos… Ponte en la agenda para mañana: aumentar tu autoestima. El mejor recurso para ello es: el compromiso contigo mismo; es decir, cumple lo que propones que harás, tanto para ti como para los demás. Esta receta a las dos semanas de constancia, te va a dar resultados.

Ponte el reto de experimentar las fuerzas del negro y el rosa, ambos te traerán las cualidades que quieres testar, lo notarás enseguida porque al cabo de unos días, tendrás ganas de quitarte uno y otro te habrá sorprendido.

7. Tengo que ir de punta en blanco porque si no me veo mediocre”

Sin duda, “tu Imagen Ideal” ha cogido el poder y claro, si te ha dado resultados hasta ahora ¿cómo deshacerse de ella?

Pues comprendiendo para qué la has usado durante tanto tiempo y dándote cuenta de la factura emocional que pagas por ello. No desaparecerá, se hará más pequeña y cercana hasta que te topes con: tu Imagen Real.

Evaluarse como mediocre tiene muchas acepciones:

  • ¿Qué es mediocre para ti?
  • Y sobre todo ¿Con qué o quién te estás comparando?

A veces serán celos que implica una necesidad de ser la preferencia para alguien.

Y otras será la envidia: un sentimiento tan humano…

En cualquier caso, son “senti-mientos” útiles para identificar:

  • ¿Qué me empuja a buscar la dependencia? ¿hay algo que no puedas hacer sólo?: vigila que en realidad no estés entregando el hilo de tu vida a una relación o a un estereotipo social.
  • ¿Qué es lo que quiero que no consigo y quiero aparentar?: cambia de rail y ve a por ello de otra forma que no sea con una máscara, sino con tu mejor versión.

Y para ayudarte a verte en directo combina colores metalizados como el dorado con el gris o el marrón, no te dejará indiferente. Pero no por el look, sino por cómo te ayude a canalizar y expresar tus emociones y aterrizar en tu imagen real comprendiendo lo que te cuesta soltar del mito de la perfección…

Habría mucho más que hablar de todo esto aunque espero que te sirvan estos eslabones para conectar tu desarrollo personal con la estética; lo hace todo doblemente bello y útil.

¿Qué otras contradicciones recurrentes en te encuentras en tu vida? ¿Y con qué colores crees que podrías armonizarlas?

Dejas tus comentarios más abajo.

Me encantará leerte.

Un abrazo

Domingo Delgado

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4 COMENTARIOS

Comments

    • Gracias Margarita. Habría que hacer algunas preguntas… En general el rosa habla de los vínculos emocionales cálidos y suaves que refuerza el gris, dependiendo del tono con la “discreción”.

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