La forma en que eliges tu indumentaria y complementos, no es arbitraria. Sepas más o menos de moda todos tenemos una tendencia a escoger una u otra forma de vestir que expresa fuera lo que somos, para bien y para mal.

Ya las bases de la Cognición Corporea nos cuentan que la mente no está separada del cuerpo y los pensamientos se ven afectados por la corporalidad. Esto implica que todo lo que está en tu entorno afecta no sólo a cómo percibes el mundo sino a quien crees que eres.

Y es el vestuario, la primera “capa” que interactúa con el cuerpo alterando la forma en la que te acercas y relacionas con el mundo exterior (Enclothed Cognition).

Vestirte te predispone a una serie de pensamientos, unas emociones y unas formas de actuar.

De alguna manera todo eso que cuentan sobre que atraemos lo similar va a tener sus bases en una actitud previa mediante la cual provocamos pensamientos y emociones, también de fuera hacia dentro.

Ésa primera capa que ya forma parte del contexto en el que vivimos es sin duda: tu indumentaria.

Si tiendes a escoger tu prendas de forma involuntaria, tu mano elige de forma automática y fluida, te servirá. Y si tu caso es que seleccionas tu vestuario de manera estructurada y racional, también te contará cosas sobre ti.

Te presento hoy algunas claves que te ayuden a conocer los efectos de la características de lo que te pones encima:

La estructura de las prendas

Pone el marco a lo que llevas puesto y su forma, geometría, diseño y esqueleto expresan tu manera de aprender, percibir y la atención que prestas a los significado asociados:

  • Los diseños muy estructurados y armados expresan el orden, la seguridad e incluso autoridad como también el control, la rigidez y tensión.
  • Las prendas de cortes desestructurados, con pocas costuras y con caída: permiten mayor libertad de movimiento, despreocupación, relajación y cercanía. También pueden inspirarte dejadez, evasión y falta de presencia.

Observa qué usas, qué significados coinciden con tu comportamiento y sobre todo qué tipo de estructuras necesitas para hacer realidad tus fortalezas y talentos y cuáles pueden estar alimentando tus limitaciones. Prueba a cambiar, percibir las diferencias y observar cómo influyen en tus comportamientos.

La textura y materiales

Aunque no seamos conscientes, el tipo de tejido que usamos causa un impacto en los receptores del tacto, presión y temperatura de la piel alentando a tu sistema nervioso a expresarse de una forma determinada y a influir en la percepción de tu kinestesia:

  • El algodón es el más amable y cómodo de todos los tejidos y nos ayuda a sentir bienestar, desahogo, utilidad y servicio. Como también nos impulsa a tomar un segundo plano, ausencia de protagonismo o incluso pereza.
  • Las texturas inspiran tus sensaciones internas de seguridad, cercanía, protección, apertura a ideas nuevas o separación del entorno. ¿Qué materiales están más presentes en tu ropero?
  • Esas sensaciones afectan a cómo tu cuerpo viva las emociones que, más tus pensamientos, crearán tus sentimientos.
  • Los tejidos sintéticos simplifican, condensan e incitan a acciones prácticas, como también nos alejan de comportamientos más espontáneos, desconexión emocional del entorno y artificialidad.
  • Sin duda las fibras naturales nos conectan con lo común, auténtico e imperfecto así como con la energía propia de las fuentes de donde proceden. También pueden simplificar las conductas, incitar a la holgazanería o falta de motivación.

No hay recetas cerradas, investígate y experiméntate a ver qué sientes y cuáles con las tejidos que más usas habitualmente.

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El Color

Es el reflejo más potente y revelador de cómo te percibes inconscientemente y qué quieres contarle a tu mundo. Tenemos una capacidad instintiva para usarlo y expresar nuestras emociones, avisa al entorno de nuestro estado de salud, disponibilidad social, jerarquía, habilidades innatas y espiritualidad.

Además:

  • Afecta energéticamente a tu estado de ánimo, visión de ti mismo, desarrollo de emociones positivas o el bloqueo de la expresión de sentimientos. ¿Qué color predomina en tu día a día? ¿Y cuál no usas ni por asomo? Detrás de cada uno encontrás información sobre fortalezas y limitaciones (los uses o no).
  • Si tu prenda presenta un color liso, potencia el efecto de su significado; es decir, resalta el concepto del significado del color. Por ejemplo: ir de arriba abajo de azul marino expresa de forma rotunda sus variados significados: ¿tranquilidad, seguridad, profundidad? ¿O tal vez tristeza, frialdad, lentitud?
  • Cuando el color juega con estampados o dibujos abstractos se combina además con la simbología del motivo contando una historia de los dos argumentos. Siguiendo con el azul marino, no contará lo mismo si la prenda lo presenta en dibujos de flores (espiritualidad y feminidad) que en formas rectangulares (estabilidad) o en lunares pequeños (ingenuidad y ternura).

¿Interesante verdad? Juega tú mismo a interpretar lo que te pones en conjunto y no sólo por partes.

Sin duda, el color es el elemento que más afecta energéticamente a tu estado de ánimo, el desarrollo de emociones positivas o el bloqueo de la expresión de sentimientos.

Complementos:

Perfilan la expresión de tu individualidad y en función de su composición y diseño suelen estar más asociados a la forma en que te valoras y autorizas a ti mismo a ser lo que eres. Esto no significa que llevar un collar de diamantes te convierta en una persona distinguida o una vieja y desteñida pulsera de hilo en un zarrapastroso.

Observa qué tipo de complemento usas en relación a la totalidad de look y qué historia cuenta sobre ti sin etiquetarte.

Piensa en los complementos como “condecoraciones o medallas”:

  • ¿Qué “emblemas” usas para expresarte? ¿qué significado aporta?
  • Eso que no te atreves a ponerte y tienes muchas ganas de hacerlo ¿qué información contaría de ti?
  • Observa cómo te sientes y si lo que usas lo expresa y al revés.

Capacidad de movimiento

  • Importantísismo. ¿Cuánto y cómo te permite moverte tu vestuario y cómo te hace sentir? Si usas una camisa clásica entallada ¿sientes que te ayuda y da firmeza?¿o lo llevas porque no sabes qué otra cosa ponerte y te sientes incómodo si no lo usas?
  • Cuando estilizas una prenda porque la ajustas a tu cuerpo es más fácil sentir cierta exaltación de ti mismo, como si te “elevarán”.
  • Si usas prendas muy holgadas o incluso oversize ¿acompaña tu tareas diarias con facilidad?
  • No hay respuestas buenas ni males, simplemente observa qué eliges, para qué, cuánto te hacen sentir bien y si es la mejor opción para alcanzar tus metas (no tu apariencia a secas).

La combinación

Pensamos que tener un Estilo estable, siempre el mismo pero con ciertas variaciones es el culmen del estilismo y no es totalmente cierto.

Detrás de cada estilo hay unos valores y a veces nos identificamos demasiado con lo que creemos que somos y esto es lo que puede pasar si abusamos de la misma forma de usar la indumentaria y complementos:

  • La mezcla de estilos provoca en nuestra corporalidad dinamismo y sorpresa, muy útil para buscar nuevas soluciones, experimentarnos y desarrollar la creatividad cuando estamos atascados y queremos algo distinto en nuestras vidas.
  • Las combinaciones de tendencias nos conectan con la actualidad y también con la visión de futuro. Como se dice: “refrescar” el look, también lo hace con nuestras ideas y conductas. Hacerlo todo el tiempo puede reducir el desarrollo de ideas y proyectos estables, tener la atención más en lo que viene que en lo que eres y crear una imagen ideal que no termina nunca de satisfacerse.
  • El Retro y  Vintage o “cualquier tiempo pasado nos parece mejor”: inspira romanticismo, calidez y por muy raro que parezca: tradición. Tradición entendida como la necesidad de pertenecer a un conjunto de valores asociados a grupos, profesiones, ideas artísticas o políticas y largo etc de otras épocas. En exceso inspira una nostalgia que puede llevar a la melancolía, la separación del aquí y ahora y una visión distorsionada de los propios recursos personales.

Recuerda que lo más importante es que observes qué siente tu cuerpo cuando usas tus prendas, después darte cuenta de qué tipo de pensamientos genera en ti.

A veces lo primero que hacemos cuando nos sentimos regular es querer cambiar inmediatamente nuestro estado. Piensa que la clave de las emociones reside en: reconocer, aceptar y canalizarlas. Elige bien qué te viene mejor en tu momento y sobre todo: utiliza tu Estilo para avanzar.

Sólo lo que vistes no cambia tu forma de ser, ni sólo lo que piensas y sientes.

La expresión auténtica de tu Estilo es la confluencia de los factores internos y externos en el punto en el que tu sientes coherencia e identidad y apariencia vibran al unísono.

Espero que te haya sido útil y compartas tus descubrimientos en los comentarios.

Un abrazo

Domingo

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