¿Sientes resistencia cuando se da un cambio inesperado en tu vida?

Reaccionamos como podemos ante las situaciones “negativas” y sentimos miedo, dudas o incertidumbre sobre cómo salir de lo que nos ha ocurrido.

Un divorcio, un despido, la crisis económica, una enfermedad repentina o una mudanza forzada, tener que dejar de fumar urgentemente por prescripción médica o el cierre del negocio que tanto amas.

Hay cambios pequeños y cambios grandes, la medida la pone cada uno en función de sus recursos personales y la importancia vital de la situación. Algo pequeño para ti quizá pueda ser un mundo para tu amiga de toda la vida; seamos comprensivos porque todos, alguna vez, pasamos por una situación difícil ante la que reaccionamos.

Toda semilla sufre una crisis para crecer y esto no quiere decir más que el cambio que parece negativo, es una oportunidad para crecer.

Este tipo de situaciones producen una sensación de inestabilidad personal; bien porque algo cambia a tu alrededor o también porque tú mismo provocas un movimiento en tu vida aunque no sea en principio, agradable. Básicamente es el estado o la transición del momento presente a un futuro que ya está aquí.

Como si de una cuerda se tratase, hay fuerzas que te frenan de forma natural si no has vivido situaciones parecidas y recuerdas cómo actuar de la mejor manera y también hay unas fuerzas potenciadoras, al otro lado, que te motivan e impulsan.

Cada uno de nosotros tiene una forma de reaccionar ante los cambios de la vida y hoy te hablaré de 4 actitudes que pueden frenar, obstaculizar o hacer más difícil adaptarte a la nueva situación de forma positiva y útil:

“Yo soy de los que lucha”:

Aparece una información que no puedes tolerar, la muerte de un ser querido, o tal vez descubrir los cuernos que te ha puesto tu pareja, tu jefe te baja el sueldo sin motivo o suspendes por cuarta vez las oposiciones en las que tanto empeño has puesto.

Tratar de pelear con lo que ha ocurrido, reaccionando de forma agresiva ante la situación sobre la cuál no puedes hacer nada es habitual. Recuerda que la emoción de enfado viene a decirte que “te han puesto límites”.

Y expresar lo que sientes será de lo más sano siempre que te respetes a ti y también a tu entorno.

¿Eres de lo que “lucha a toda costa y continuamente”?

Una carga emocional de ira puede transformarse en una lucha constante e insana que fomenta la frustración y la sensación de falta de libertad en la vida.

¿Expresar el enfado? ¡Claro! Con la persona adecuada, el momento preciso…

Si te das cuenta que pasa el tiempo y no te da resultados, quizá te toque revisar si “esa lucha” es un patrón recurrente, un mecanismo de defensa que quizá esté frenando que vivas de forma más plena. A veces la “lucha” tapa una falta de aceptación y se convierte en una resistencia al cambio que obstaculiza tu bienestar.

La Clave: expresa tu enfado de forma sana, busca alternativas para dejar de sentirte frustrado y encuentra la una forma de vivir más libre y genuina.

“Yo soy de los que se pira”:

La evasión como reacción a una situación negativa es un mecanismo de protección que puede ser útil para reducir la carga emocional. Pero en el momento en el que se instala esa actitud en ti, puede convertirse en una trampa de la que sea difícil de salir, ya que no te ayudará a integrar lo que te haya ocurrido sino todo lo contrario.

Puedes huir del problema o el cambio inevitable marchándote físicamente del lugar en el que se desencadena el conflicto, dejando de ver personas o incluso evadirte en conductas tóxicas a través de tu alimentación, el alcohol u otros..

Pregúntate: ¿de qué huyo? ¿cuántas veces en tu vida has tomado ésa actitud? Y si no huyeses, ¿cuál sería la alternativa más saludable?

La Clave: reconoce y respeta tus ganas de huir y date permiso para hacerte también responsable de tu capacidad de respuesta.

“Yo soy de los que paso de todo”:

Dejar de mirar tus asuntos sin querer reconocerlos puede llevarte a negar o restar importancia a lo que te haya ocurrido, impedir que descubras las alternativas que te ayudarán a salir del atolladero o poner fin a lo que te inquiete.

Todas las personas buscamos sentirnos que “aportamos e importamos”, incluso en las situaciones más negativas, dale la importancia que se merece: a ti mismo, a las personas involucradas, a los efectos que tiene en tu entorno que no hagas nada.

Y también: da valor a tu contribución, a la de los demás aunque sea el enemigo y a las consecuencias de tu reacción.

No hacer, también es hacer y la pasividad puede ser agresiva. ¿Es la mejor opción para ti? ¿Y para los afectados?

La Clave: Desvincúlate de lo que necesites de forma asertiva y toma las decisiones adecuadas desde el respeto.

“Yo soy de los que se imagina…”:

Crear una ilusión ficticia de la realidad es parecido a la evasión y la huída. Auto-engañarte es una forma de dejar de afrontar tus problemas.

Los seres humanos tenemos una mente muy lista que puede llegar a crearnos finales “mágicos”, desear soluciones que estén totalmente fuera del alcance nuestra mano, esperar un cambio milagroso o aspirar a que algo o alguien nos salve de lo que está pasando.

Si te pillas con ésa actitud, sé cálido contigo, tu “niño interno” está mirando hacia arriba para que algo más grande le ayude.

La Clave: escucha lo que tu interior desea y al mismo tiempo, pon a trabajar a “tu adulto” que es el único que puede salvarte.

¿Qué hacer con todo ello?

  1. Prepárate para el Cambio: toma conciencia de la situación tal y como es, reconoce la realidad de los acontecimientos y también tus propias emociones, resistencias y auto-sabotajes.
  2. Acepta el Cambio: comprende la necesidad de movimiento y ayúdate a crear una percepción positiva ante lo que te haya pasado, descúbrete a ti mismo en la nueva situación vital y experimentando la transición.
  3. Comprométete contigo mismo: con superar las adversidades, crecer, desarrollarte, fortalecerte y asumir el cambio como parte normal de tu vida.

Espero que te sirva para reconocer actitudes que quieras cambiar ante situaciones negativas y tomes el mando para crecer.

¿Qué actitud es la que más suele tener?

¿Cuál es tu siguiente paso para tener una nueva mirada ante los conflictos?

Deja tus comentarios más abajo, me encantará leerte.

Un abrazo

Domingo Delgado

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8 COMENTARIOS

Comments

  1. Buenas noches. Mi nombre es Vanesa y soy Asesora de imagen. Hace un año que fui madre y desde entonces mi trabajo lo he tenido un poco apartado. Vivíamos en Málaga y por tema de trabajo de mi pareja, nos fuimos a Madrid. La verdad es que todavía no me he adaptado aparte influye el que no me gusta nada madrid jajaja. Estoy en una etapa que me siento perdida. Antes iba siempre en tacones y arreglada ahora visto de Sport, estaba con mi trabajo ahora no, en fin una series de cosas que no se por donde empezar. Decirte que me encanta tu trabajo y tus palabras. Un saludo.

  2. Hola Domingo, me llamo Marga y estoy encantada con tu blog, siempre encuentro algo que me ayuda. Estoy en un momento de muchos cambios a nivel personal y también de vivienda, después de 10 años. Ya pensaba cambiarme pero no encontraba el momento, lo iba alargando. Hasta que en febrero me subieron la renta 300€/mes, mi hijo pequeño se iba de casa y yo estando de baja médica me vi en la necesidad de afrontar el cambio. Al principio me enfadé, luego busqué la solución mirando casa para mí y ahora lo veo como una oportunidad de nueva etapa en mi vida. Hago la mudanza esta semana después de quitarme muchas cosas que ya no necesito en mi nueva casa. Gracias por tu ayuda con tus lecciones de vida.
    Un abrazo

    • Hola Marga, me alegra que hayas convertido la situación de cambio en una oportunidad para una nueva etapa y no te haya desbordado! Encantado de tenerte por el blog 🙂 Un abrazo

  3. Hola, estoy pasando por una separación después de vivir 27 años juntos , no me hago a la idea de perderle, lo sigo queriendo mucho, no es fácil , pues nos vemos con mucha frecuencia , él está dolido por cosas que pasaron hace muchos años atrás , pero nada de infidelidad por ninguno de los dos es más relacionado a la familia .no sé qué hacer para recuperarlo

    • Hola Adriana, gracias por compartir!
      La pareja es uno de los escenarios más difíciles para todos porque con ella, en ocasiones confrontan los Valores Personales.
      Si queréis recuperar la relación tendréis que contaros que esperais el uno del otro si fuese el caso y comprometeros a cambios por ambas partes. Recuerda que la comunicación, siempre es de dos. Espero que te sirva. Mucho ánimo!

  4. Hola Domingo!
    Leyendo tu artículo ( pot cierto, me encanta) yo soy de las q lucha.. . Creo q es una buena cualidad ser persistente, pero a veces.. es querer atravesar paredes… y agota! En mi caso creo q es miedo al cambio, o no poder ver cumplido un objetivo, una meta…

    • Hola Begoña, gracias por compartir!
      Si, la “lucha” es un estereotipo social que a veces nos atrapa. A mí me ayuda conocer la diferencia entre exigencia (enfoque a resultados) y la excelencia (enfoque al objetivo). Cuando hacemos este cambio, la cosa empieza a cambiar. Espero que te sirva. Ánimo!

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