Dedicarte a las personas tiene distintos niveles de profundidad. Trabajar a fondo como disfrutar con la forma son dos polos de un mismo continuo.
Piensa que puedes vestir al cliente con unos criterios técnicos y visuales y además sacar a la luz emociones, creencias, actitudes y valores que permanecen debajo y quieren expresarse fuera.
Puedes darle su paleta de color y presentarle opciones de qué combinaciones llevar en su indumentaria y complementos. Y también podéis descubrir juntos los significados inconscientes que le empujan a ser más auténtico le o impiden usar la energía de cada gama a su favor.
El interior y la apariencia no son incompatibles; todo lo contrario, forman parte de una misma unidad: la persona.
Todo lo que ya sabes como asesor de imagen lo puedes ampliar a una experiencia que vaya más allá de las apariencias y provoque un cambio en la superficie y en el fondo.
Te dejo algunas pistas hoy, de cómo trabajamos en Coaching de Imagen aspectos típicos de las primeras sesiones: