Si te cuesta observar lo bello a tu alrededor o en ti mismo o mostrar un estilo personal que inspire tus valores, prueba a ponerte las gafas de estas enseñanzas orientales.
Es cierto que si estás en occidente existe otro modelo de proyección estética más perfeccionista de lo que parece pero seguro que te ayuda pensar desde otro punto de vista.
Lo primero: el vacío
Tendemos a complicar nuestra apariencia y vestuario como si una extraña sensación de horror vacui nos embargara. Es cultural querer llenarlo todo en este lado del planeta ya que concebimos la abundancia como la presencia exagerada de lo que queremos en nuestra vida.
Tanto el Zen como el Feng Shui te proponen hacer el vacío primero, antes de la síntesis de una idea, concepto o estilo.