Cuando las cosas no salen como esperabas y te angustias porque no ocurre lo que tú quieres, suele venir el verdugo a decirte que «lo has hecho mal» y no te tratas muy bien queriendo subsanar errores que a lo mejor no lo son.
Si te pasa esto es posible que se esté lanzando sobre ti tu Patrón de Perfección y hoy puedes ayudarte a desmitificarlo y dejar de luchar contra él.
Nada tiene que ver con ser perfecto porque en el fondo sabes que no lo eres. Lo que pasa es que en tu inconsciente hay un «programa» repleto de creencias que te hacen pensar, sentir y hacer de determinada manera para ser leal de forma involuntaria al dichoso patrón.
El pilar que sostiene el Patrón de Perfección, es la culpa. ¿En serio?
Déjame contarte:
