La búsqueda de aprobación de los demás es una cárcel de la que es difícil salir.
¿Cuánto te gustan los aplausos?
La factura por testar y dar valor a nuestra Identidad exclusivamente a través de los demás es muy alta.
Además nos vuelve dependientes y obsesivos, queremos estar bien todo el día, que el sentido de lo que hagamos sea cierto si el otro mira y vivimos adaptados diariamente a la imagen que los demás quieren que tengamos.
Si quieres a ser flexible sólo para el otro reaccione bien y estás pendiente de comunicarte asertivamente para ser reconocido, es posible que estés dependiendo demasiado del feedback del entorno. ¿Cómo puedes saberlo? Observa si sientes que te camuflas y estás aparentando.



