Hace tiempo que quería explicaros cómo entiende el Coaching de Imagen la Imagen Estética. Os dejo una pequeña aportación que iremos completando más adelante, ya que es un tema muy amplio.

Bokeh Ipomea

A través de los post anteriores hemos ido desglosando el concepto de Imagen en tres dimensiones: la interna, la física y hoy la estética.

La estética abarca términos muy amplios, aunque básicamente  recoge:

Las sensaciones: toda imagen es percibida a través de unas características sensoriales: visuales, auditivas y kinestésicas (olfato, gusto y tacto).

La percepción de ésas sensaciones es reorganizada por nuestros «mapas mentales», experiencia, entorno y cultura, genera una valoración sobre lo percibido y nos hace actuar de una u otra forma.

Razón y emoción: nuestro cerebro conecta consciente e inconscientemente con ese primer conocimiento y lo compara con su memoria previa de experiencias. Esas experiencias a su vez tendrán un registro emocional que ayudará a clasificar lo que vemos de una u otra forma.

– La Estética actúa como representante de otra cosa, a la que hace alusión. También tiene un significado transpersonal o espiritual ya que refleja una parte de algo mayor.

¿Para qué hablar de tres imágenes, si se dan a la vez?

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Básicamente es la «Fotografía Interna» (la imagen) que tienes de tu propio cuerpo, una representación mental de: su forma, tamaño, color, proporciones, movimiento, valoración…

Como toda apreciación sobre ti mismo, no tiene por qué ser correcta o incorrecta, y como has visto en otros posts: esa imagen no tiene por qué se la totalidad de lo que eres.

Vayamos entonces por pasos, desmitificando los aspectos que nos hacen pensar algo distinto a lo real:

¿Lo que percibes?

Este es un punto de partida conflictivo ya que «tal y como te percibes» en la mayoría de los casos tiene que ver el registro emocional y de valor que tienes de tu físico. ¿Es positivo, negativo, neutro, variable?

Sabemos que la construcción de la imagen corporal tiene su origen en el ámbito familiar, escolar, de grupo, de sexo, de género, de educación, cultura

Percibimos también en base a estereotipos aprendidos que nos permiten focalizar la atención en una u otra característica. En sí mismo, el cuerpo es un medio de comunicación; por eso es también un mensajero entre el interior y el exterior.

Por sí sólo, el cuerpo es estético, pero se diferencia de lo adquirido (estilo, indumentaria, complementos, maquillaje, etc) ya que presenta características propias, físicas e inseparables de nosotros. De ahí que a veces se confunda con la Imagen Estética, que es muy amplia, externa y en parte no natural.

¿Lo que piensas?

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Desde hace unos años podemos contemplar la nueva imagen de celebrities sin maquillar y portadas sin retoques de photoshop ¿de qué nos hablan? ¿os parece excepcional?

elle640

(Fotos Revista Elle)

¿Es el anuncio de un cambio real o una nueva moda?

¿Queremos que la Apariencia se entienda de otra forma más respetuosa con la persona? ¿O estamos delante de un «nuevo canon» de aprobación social, éxito personal y una medida de lo moralmente valioso?

Ya Dove desde 2004 comenzó a empujar un movimiento para la Belleza basada en una sana autoestima y haciendo partícipes a más de 7 millones de chicas con sus programas educacionales. https://bit.ly/16ueWZs.

En 2013 pudimos emocionarnos con su video «ilustrado» sobre los problemas para reconocer la belleza:

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Identidad y Estilo. Art. Acotex

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Identidad y Estilo - Coaching de Imagen


«La imagen que tienes de ti, no tiene por qué ser la totalidad de lo que eres”

Autoconcepto, Autoestima y Auto-imagen, van de la mano.

Estos tres conceptos están incluidos en lo que llamamos: Imagen Interna.

Cuando te esfuerzas en crear una imagen externa de impacto teniendo en cuenta sólo a la Moda, la tendencia o el entorno, corres el riesgo de dejar al margen, justo lo más importante: tú mismo. Entonces no estarás satisfecho con la realidad que te rodea y supeditado a ser

“lo que se supone que tiemes que ser”.

Encontrarás en la apariencia un parche psicológico que te ayudará durante un tiempo, un “chute” de energía y valoración exprés por ser reconocido por un grupo de referencia.

También corres el riesgo de que al ponerte tantos parches, acabes adicto a las subidas rápidas, al bucle de la superficialidad o a la pérdida de perspectiva sobre quien eres. Incluso puedes terminar disfrazando tu día a día con la realidad y con la imagen de otros.

Como los fotógrafos, cada uno de nosotros tiene una imagen de la realidad. Aunque disparasemos en la misma sala, siempre se dará lugar a múltiples perspectivas de la misma situación.

Igual que los distintos tipos de cámaras, en nuestro inconsciente se encuentran verdaderas potencialidades y ¿sabías una cosa? Sólo entiende el lenguaje simbólico, esto es: el lenguaje de las imágenes. Ya hablaremos de este punto más adelante en otro post…

Te propongo construir un ascensor  que podrás utilizar a diario para “subir” y “bajar” información de valor para tu desarrollo y tu forma de manifestarte ante el mundo.

El poder de la imagen está en conectar la imagen interna con la externa. A veces la interna nos tiene atrapados en formas de actuar incómodas que se pueden cambiar. Aquí debemos tener en cuenta que el cuerpo es el único mensajero, no lo olvides; y lo que no hacemos, lo olvidamos.

Hoy nos centraremos en los dos extremos, in & out, para crear una imagen positiva y potente de ti, te propongo 4 sencillos pasos:

Coaching de Imagen1.       Apaga Motores:

  • Encuentra un espacio para tu búsqueda. No hay que hacer nada raro; tu sofá, tu rincón favorito, posición cómoda y si te ayuda, enciende un incienso o una vela que te diga que estás en tu momento especial.
    • Con la preparación ya se alcanza un cierto estado de relajación.
    • El ritual avisa a tu inconsciente de que hoy te tomarás un tiempo con él. Si utilizas siempre el mismo lugar y hora, además sabrá que te has tomado en serio vuestra relación.
  • Disponte psicológicamente a desconectar en paralelo: tu diálogo interno, tu cuerpo y tu sentido de la vista; esto es: PARAR.
    • ¿Difícil? Sí, lo sé. Déjate llevar, se puede entrenar.
  • Elige una actitud de exploración y de apertura a tus deseos de conocerte.

2.       Relájate:

  • Encuentra una posición cómoda: sentado o tumbado; sabiendo que es un buen momento para no quedarse dormido…y si te duermes, pues disfruta.
  • Concéntrate en la respiración: Es el mecanismo que conecta nuestro cuerpo con el exterior y viceversa.
  • Toma una respiración profunda y al exhalar permite que salga el aire si forzar.
  • La relajación:
    • Favorece que fluya la información dentro de ti, y si no es así, ya tienes información.
    • Cambia tus ondas cerebrales y se clarifica la percepción.
    • Observa qué te pasa cuando buscas relajarte y conectar contigo. Anótalo después si te parece interesante.

3.       Presta Atención:

  • Ayúdate de la respiración como si fuera ella quien te guiase por todo el cuerpo, de abajo a arriba, de arriba abajo, del centro hacia afuera…, como quieras. Cada recorrido te aportará distintas sensaciones.
  • La Atención dirigida al cuerpo nos ayuda a tomar perspectiva de lo externo y nos acerca al interior.
  • Sólo hasta aquí ya has hecho bastante.

4.       Crea una imagen de solución:

  • Cuando ya sientas que estás más conectado-a contigo es el momento de bucear en tu potencial.
  • Visualiza un escenario de tu vida que quieras cambiar, quizá de aquella parte que rechazas de ti, de algo que no expresas, o de algo que tapas. Obsérvalo con toda nitidez a nivel visual: lugar, color, brillo, vestuario, etc. También a nivel auditivo: qué escuchas o qué te dices, y a nivel kinestésico: texturas, sensaciones internas, incluso sabor y aromas.
  • Toma perspectiva. Como si fuera una cámara de cine, haz un zoom, ampliando la imagen para observarla desde mayor distancia y ángulo. ¿Interesante verdad?
  • Formula una pregunta a tu inconsciente, déjala caer como si fuera una gota de agua, sin pretensiones, sin buscar respuestas. Una vez más, deja que emerja la respuesta sin prisa. Ejemplos:
    • ¿Es esto lo que quiero para mí?
    • ¿Cómo puedo hacerlo mejor?
    • ¿Para qué quiero cambiar esto?
  • Cuando hayan emergido las respuestas, modifica la imagen total con los elementos que la hagan más plena. Cambia los elementos visuales, auditivos y kinestésicos hacia un escenario más potente y positivo. Sólo el hecho de hacerlo ya predispone a todos tu sistema personal a conseguirlo.
  • Cuando estés satisfecho-a, vuelve poco a poco con una agradable sensación de satisfacción.

Los mecanismos que utilizamos al visualizar así y vivir una realidad de ojos abiertos utilizan las mismas estructuras neuronales. Si eres constante, notarás cómo te sientes más motivado-a y con la repetición irás transformando tu realidad externa en lo que más quieres.

Potenciarás aún más tu autoestima si tomas notas de lo ocurrido en cada sesión y te pones pequeños objetivos en tu agenda, ésos que sólo tú sabes en qué dirección van: ¡Y te pones en marcha!

Te invito a generar nuevas realidades empezando por este laboratorio personal.

Comparte conmigo tus descubrimientos

Un abrazo

Domingo Delgado