Selfie Syndrome / Narcisismo 2.0

Selfie Syndrome es una nueva etiqueta para el viejo conocido narcisismo. Esta vez focalizado en el boom de las redes sociales y el marketing de autoreferencia.

Básicamente consiste en la búsqueda constante de gratificación por la admiración de los atributos físicos o intelectuales por parte de los demás en las redes sociales.

Esta tendencia nos está dando pistas ya de la toxicidad del abuso de las redes sociales y la necesidad de proyectar públicamente cada momento del día.

Proyección constante de la imagen personal:

Parece difícil pero conocemos perfiles que postean al día cada uno de sus estados de ánimo, acciones, curiosidades, sorpresas o incluso la ausencia de “algo que decir”. Aparte de colgar insistentemente fotos propias “hechas a uno mismo”, podemos distinguir otros síntomas:

  • Magnificación y Reiteración de la singularidad personal.
  • Escucha unilateral. Discurso en una sola dirección.
  • Superioridad, egoísmo e incapacidad de aceptar críticas.
  • Distorsión de las cualidades personales.

Efectos nocivos para la salud psicológica:

  • Pérdida de la Imagen Real.
  • Obsesión por la Imagen Personal.
  • Dependencia o incluso adicción al refuerzo social 2.0.

Generación de falsas espectativas:

  • Búsqueda de la aprovación de su “magnificiencia” y generación de altas espectativas de ser atrayente para el otro.
  • Sentimientos de Culpa que provienen de la distancia entre la Autoimagen real y la imagen ideal proyectada.
  • Generación de bucles de compensación para reforzar su autoestima, bien en las redes o en otras fuentes adictivas emocionalmente.
  • Querer gustar a todos.
  • Ausencia de una Sana Autoestima y confusión de los conceptos de Respeto y Valoración.

La compañía Dove ya ha estado pendiente de este tema y como no, ya nos ha presentado su impulso a la Belleza Real. A continuación os dejo un video en inglés que le da un giro de 360º a la percepción de un grupo de adolescentes.

<iframe width=»560″ height=»315″ src=»//www.youtube.com/embed/BFkm1Hg4dTI» frameborder=»0″ allowfullscreen></iframe>

La Belleza Real empuja fuerte, aunque también sabemos que hay muchos más valores que pueden ser hemosos y también están en cada uno de nosotros. Hablaremos más adelante de ello.

El color nos rodea y nos envuelve. Hoy os contaremos algún descubrimiento científico al respecto como aperitivo a próximas publicaciones desde distintos puntos de vista.

Utilizamos una gran variedad de tonalidades de color en todos los aspectos de nuestra vida, desde la decoración de interiores hasta su uso en la descripción de sentimientos y emociones.

Reflejar el comportamiento humano mediante el uso del color no requiere necesariamente de lenguaje o habilidades intelectuales. Por ejemplo, en la cultura occidental , el verde se asocia con la tranquilidad  y también con los celos, como en expresiones tales como » verde de envidia «.

El rojo tiene connotaciones con amor, pasión, sangre y fuego, pero también puede ser excitante y alarmante y se utiliza en expresiones como “rojo de vergüenza”.

El azul se asocia con la frescura y la calma, pero también con el bajo estado de ánimo.

El Amarillo es conocido por sus cualidades alegres , y el blanco con la pureza, la paz y la inocencia. En cambio, el negro se asocia con las emociones más negativas o incluso tiene connotaciones malignas , por ejemplo, ‘ la oveja negra de la familia ‘ .

A lo largo de los años se han elaborado multitud de cuestionarios para estudiar la psicología del color, el porqué elegimos un color u otro en base a nuestro estado de ánimo. En el campo de la salud,  se ha propuesto el empleo de la “rueda de color”, que consiste en treinta y ocho colores individuales , incluyendo varios tonos del mismo color para encontrar relaciones entre los colores, nuestro estado físico y la posible asociación con la progresión y el tratamiento de enfermedades.

Experimentos realizados con la rueda de color, que además se han corroborado mediante otras técnicas, indican al azul como el color favorito más común. La elección de un color favorito es un rasgo muy estable y que no está influenciado por nuestro estado de salud, por lo que aunque enfermemos, nuestro color favorito seguirá siendo, en la mayoría de los casos, el azul.  Sin embargo, si el estudio se hubiese realizado en Oriente en lugar de en Occidente, el blanco hubiese sido el color preferido de los encuestados.

Color-y-salud

‘The Manchester Colour Wheel’. Carruthers et al. BMC Med Res Method 2010;10:12

 

La utilidad de la rueda de color en el estudio de otras atribuciones resulta ser más heterogénea y, además, el mismo color puede tener significados opuestos en relación con un estado de ánimo en particular. Aún así, empleando individuos sanos se pueden elaborar listas de colores asociados a estados de ánimo positivos, negativos y neutros.  Estas listas se construyen empleando las atribuciones subjetivas que muchas personas dan a un color u otro de la rueda. Lo interesante de estas atribuciones subjetivas es que las personas deprimidas o que sufren de ansiedad escogen una mayor frecuencia de colores con atribuciones negativas que las personas sanas, y, cuanto peor sea el trastorno depresivo o la ansiedad, mayor será la atribución negativa del color seleccionado. El color más frecuentemente escogido por personas con depresión o ansiedad no fue ni el azul ni el negro, sino el gris. Además de esto, la selección de colores menos negativos por dichas personas predice el éxito en el tratamiento de este tipo de trastornos.

Seguramente todo esto pueda parecernos trivial o evidente. Somos expertos en transmitir nuestro estado de ánimo, podemos emplear los colores de manera casi automática, no nos sorprende que el gris se asocie a la depresión o el amarillo a la alegría, pero la psicología del color esconde importantes significados asociados a nuestra mente que pueden ayudarnos a analizar, desarrollar y, porqué no, potenciar aspectos ocultos de nuestra imagen interna. En definitiva, a proyectar la realidad que queremos.

En Coaching de Imagen trabajamos con un método propio que va más allá de la conocida técnica de Analisis del Color de las 4 Estaciones o la Escala Tonal.

Sólo podemos cambiar lo está en nuestra consciencia. En un proceso de color buscaremos crear un «ascensor» entre el consciente y el inconsciente para expresar nuestro potencial y lo que llamamos: Estado Cromático Interno.

Os contaremos más aspectos del color: científicos, terapéuticos, energéticos, espirituales, etc.

¡Buen día!

Referencia: Carruthers HR. Imagery, colour and illness: a review. J Vis Commun Med. 2011.

6 reflexiones sobre los avances en la comprensión de la imagen personal:

1. El mito de la morfología.

Casi en toda la bibliografía de asesoría de imagen se continúa trabajando con la morfología corporal como análisis previo para «construir» una imagen personal adecuada. Su comprensión suele ser uno de los aspectos más demandados por los alumnos de imagen y parece que es la gran solución para encajar en tu imagen externa.

Ya sabemos que desde este punto de vista nos obligamos a cuadrar en un Canon Estético y definir lo «adecuado» para cada persona exclusivamente por la forma general de su cuerpo, es reduccionista.

2. El abuso de lo científico para justificar la percepcón de la imagen personal.

Trabajar con las leyes de la Gestalt y los sistemas iconológicos está muy bien, siempre y cuando no le demos toda la importancia a la forma y a la percepción de los demás. El trabajo con lo simbólico requiere de herramientas psicológicas para acompañar al cliente, no para decirle cómo tiene que manifestarse ante el mundo.

Tampoco si asignamos al cliente un «Arquetipo» para solucionar la búsqueda a nivel inconsciente, estamos acertando mucho…Si damos las soluciones, anulamos la experiencia de aprendizaje y de la Conciencia.

En cualquier caso, por mucho que manipulemos la forma ésta no tiene por qué identificarse con un significado real y profundo de la persona. Todos los significados simbólicos evolucionan con la historia. Podemos empujar a la superficialidad y a la identificación con la forma. La búsqueda de identificación con su Ser sería más desarrollador.

3. Falsa identificación de la imagen externa con estilismo.

Seguimos observando como al hablar de imagen, en relación a las personas, sigue siendo la forma estética en que se manifiesta.

La Estética se apoya en lo físico, lo psicológico, lo filosófico y lo espiritual. Hemos visto como determinadas marcas pese a su impactante branding no alcanzan los objetivos deseados. También sabemos que es habitual que un buen proyecto desarrolle una imagen única por el desarrollo real de sus valores aunque no utilice imágenes de tendencia; crean tendencia.

4. El trabajo de forma lineal y falta de integración.

Con el impulso al uso de métodos integrales en el trabajo de asesoría de imagen, encontramos propuestas muy variadas en las que se trabaja con distintos profesionales: Psicólogos, Nutricionistas, Especialistas en Comunicación, Estilistas, etc. Incluso el trabajo de la imagen del espacio con Arquitectos o Especialistas en Feng Shui.

En la mayoría de los casos simplemente son profesionales «sumados» a un proyecto para el cliente pero sin conexión entre las áreas de trabajo.

¿Dónde está el método que permite a la persona integrar sus dimensiones?

El cliente pasa por una ginkana de servicios de alta calidad pero…¿en qué momento se le facilita que tome consciencia? ¿con qué herramientas? ¿hay respuestas cerradas para todas las personas?

El peligro del informe que se le entrega al cliente es que se perciba como un mandato y cómo un ratoncito de laboratorio, debe dedicarse a poner en práctica las instrucciones del equipo profesional. ¿Dónde está la persona en esta conversación?

Desde el punto de vista de la estética facial y corporal, sucede algo similar:

«En nuestro centro trabajamos contigo, de dentro a fuera»

En estas propuestas trabajan el interior de forma física; es decir, tras un análisis médico, nutricional o incluso energético. Si le digo a la persona que su problema de trastorno circulatorio en la zona media del rostro tiene que ver con el páncreas y este a su vez con la preocupación extrema, ya no tiene más alternativas y pedirá «ayuda» en vez de apoyo. Si le entrenamos en el autoconocimiento sobre sí mismo será diferente.

El trabajo con herramientas como el Coaching fortalece muchísimo al individuo y dota de una responsabilidad al cliente que va más a allá de darle las indicaciones, diagnósticos y etiquetas. Pongamos la investigación holística a nuestro favor, respetando el proceso de descubrimiento del propio cliente. Y también distingamos bien lo que es interno de lo que es físico, teniendo en cuenta que se conectan.

5. Amplitud de miras del concepto de Imagen.

Si entendemos a la imagen como algo intangible, más allá del vestuario, de la comunicación no verbal incluso y de la marca personal, podemos acceder a la persona y no sólo a su representación evitando un Selfie Syndrome.

Lo más interesante quizá sea, encontrar la conexión entre la persona y su representación; entre quien eres y cómo te manifiestas ante el mundo.

La imagen como fenómeno, como experiencia altamente dinámica, llena de información más allá de lo evidente y como representante, no sólo de equivalencias o cánones creados por otros, abre un mundo de posibilidades de percepción, comprensión y originalidad.

Lizzie Velasquez

Foto: www.today.com

6. Autenticidad, Transparencia y libertad.

En muchas ocasiones no tenemos claro cuales son nuestros valores y adquirir una estética determinada sin sentido nos proyecta hacia afuera con distorsiones. La realidad nos devuelve entonces unos obstáculos que no entendemos y nuestro auto-concepto se merma o dispersa.

Recordemos que estética no es «qué me pongo», tiene que ver con la percepción y sensación, sí, y lo más importante: el diálogo con la esencia, con el «quien soy» y la forma de manifestarte ante el mundo.

Os invito a ver este video de Lizzie Velazquez; sobran las palabras….

¡Buen día!

Un abrazo

Domingo Delgado

Buenas tardes,

Esta mañana hemos estado impartiendo un taller de Coaching de Imagen en el Instituto de Sta. Engracia, una de las instituciones con más historia y experiencia de nuestro país y en la formación de profesionales del mundo de la imagen.

Grupo Coaching de Imagen. Instituto Santa Engracia

 

Hemos acercado el método a los futuros profesionales del sector, estudiantes del Grado Superior de Asesoría de Imagen Personal en su mayoría.

Hemos compartido y experimentado el poder de la Imagen Real y cómo a partir de ahí podemos trabajar con nosotros mismos para crecer personalmente y desarrollarnos profesionalmente.

También hemos visto cómo nuestro sistema personal: interior, cuerpo e imagen en equilibrio nos da valor cuando tenemos en cuenta las necesidades de cada parte.

Y las 4 máximas del día:

– Conexión.

– Coherencia.

– Naturalidad.

– Respeto por nuestra Identidad.

Quiero dar las gracias a la responsable del departamento de Imagen Personal Dña Rosa Quintans, quien nos ha acogido con mucha apertura y disponibilidad, a Iria Fernández por ponernos en contacto con el centro y al grupo de 50 asistentes que con todo el cariño se han atrevido a «mirar, más allá del espejo» y disfrutar de las dinámicas. Yo he disfrutado muchísimo con vosotros.

Espero que nuestros caminos vuelvan a cruzar en el futuro.

Un abrazo para todos.

Domingo Delgado

Dir. Coaching, Cuerpo e Imagen

www.domingodelgado.com
www.coachingdeimagen.com

Mientras la Asesoría de Imagen trabaja con la representación de la persona y el Coaching con la persona, Coaching de Imagen trabaja con ambas.

Parece un juego de palabras pero básicamente nos habla de dos partes fundamentales a la hora de acercarse a la persona, de dentro hacia fuera y viceversa. Encontrar la conexión entre el aspecto más profundo y el más externo.

Lo que proyectamos fuera está conectado con nuestra Identidad y para ello, como profesionales debemos conocer las técnicas más apropiadas para trabajar a nivel psicológico y Coaching de Imagen se ha especializado en un método para ello.

Hoy te ofrecemos 5 diferencias fundamentales:

1. Visión Lineal vs Visión Sistémica:

Explorar el mundo interior de la persona, su físico y su apariencia desde un punto de vista sistémico es la clave para ofrecer un escenario de aprendizaje al cliente. Esto no quiere decir que no sea válido trabajar con un sólo elemento aislado para facilitar el cambio personal del cliente, pero un impacto global necesita de la visión sistémica.

Mediante el trabajo con preguntas, PNL y Coaching Sistémico, podemos prestar atención a la conexiones entre su interior, su cuerpo e imagen. Y esto para cada uno no está escrito en ningún manual. Para cada uno es único.

2. Tangible vs Intangible:

La Imagen externa se sostiene en un cuerpo que percibe y este a su vez en una Identidad que nos caracteriza. Tanto nuestro interior como nuestra imagen externa son elementos intangibles y hablan de nuestro inconsciente. ¡Ojo! No podemos hacer descripciones cerradas basadas únicamente en la psicología del color o aspectos científicos de la forma.

Tampoco lo intangible es exclusivo de la Comunicación No verbal la que habla del inconsciente. Existen factores colectivos que influyen en nosotros. ¿Has oído hablar de los Arquetipos de Carl Jung?

(más…)