¿Qué es el Estilo Dramático?

Es una forma de proyección individual basada en el impacto, la sofisticación y el uso de contrastes que no son caprichos.

El impulso vanguardista de este estilo le convierte un referente particular y rotundo del mundo del conocimiento en cualquiera de sus facetas o ineludiblemente en el de la moda o apariencia externa. Tiene la capacidad de asumir riesgos extremos en sus ideales que le convierten en una figura sofisticada.

Su expresión “dramática” habla de una personalidad directa, intensa y cosmopolita que eleva las cualidades del Elegante a un fondo y una forma llenos de pasión, distancia y seguridad. Recuerda ciertamente a referentes del mundo de la interpretación en sus versiones más operísticas y teatrales de las divas o divos del cine.

Llama la atención por tu estilo exagerado pero con sentido que da un paso adelante sobre los símbolos clásicos del vestir, el protocolo y la comunicación. Sin duda influye, afecta y contrasta a quien le mire por su alta confianza en sí mismo.

Es curioso como a través de este estilo, todos y cada uno de los demás universales pueden alcanzar este estado, siempre que suban el tono de sus características a una autoridad, totalmente demoledora.

Transmite valores irrefutables y es exigente, normativo y concluyente. Ciertamente enigmático y misterioso.

Su nivel de coherencia personal estará en transformar su fuerza interna “convirtiendo el cañón en rayo láser” y desarrollar su mundo repleto de conceptos futuristas y abstractos para los que quizá queden años para poder ser asumidos por su entorno social.

Se distingue del Estilo Creativo por su determinación, foco y vehemencia. Representa al genio (y figura…), la dignidad, exclusividad y sofisticación.

 

¿Cómo te relacionas contigo si eres dramátic@?

A nivel psicológico buscas llegar a los demás y al entorno por el impacto a través del contraste de ideas tu imagen externa y sobre todo por hacer dudar si la realidad es lo que pensamos o hay algo mucho mejor, brillante o es lo definitivo y nuevo.

Llamas la atención por tu comunicación directa, potente y contundente que genera una distancia que te hace relativamente inaccesible, fuerte y remoto.

Tus planteamientos y actitudes te diferencian de forma radical del resto generando una admiración que hace bajar el volumen del ruido de la sala cuando entras a un restaurante. Tus valores son fijos, sobre todo éticos y morales, y sus aspectos deterministas te hacen expresar una personalidad indiscutible en la que no hay medias tintas.

Para ti o es un sí o es un no y tu entorno social o te amará locamente hasta el final o te odiará. Sin grises.

Ciertas maneras aristocráticos, comportamientos jerárquicos y una absoluta pasión por lo que haces, te impulsan a las miradas de los otros como alguien meritorio, honorable e incluso majestuoso.

Disfrutas de todo lo abstracto, estético y trascendental y te mueres por encontrarle el sentido mayor que hay detrás de lo que haces, las personas que están a tu lado y el mundo en el que vives.

La disciplina, constancia e incluso obsesión por tu búsqueda te regalan tu merecido encuentro con esferas del conocimiento y de tus pasiones que pocos han visitado. Si pudieras colgar un cartel en tu casa dirías algo así como hizo Platón en su Academia:

“Nadie entre aquí que no sepa Geometría”. Obviamente cambiando la última palabra por Música, Tecnología, Moda o cualquier otra disciplina que se acerque al Arte, y si no se parece, ya te encargarás tú de que pronto el diccionario de la Real Academia lo modifique en sus escritos.

Por eso vas rápido en esta vida, sabes que tienes el tiempo contado para poder decir algo de “valor” y en ello pones tu empeño.

De los demás también deseas lo mismo, personas que estén alineadas con tu para qué y tu visión del mundo.

Ambición no está en tu vocabulario, está directamente impresa en tu sangre, para ti es buen motivo de vida y te parece extraño que para los demás no lo sea.

Tienes el don de la palabra, el impacto en la comunicación y la capacidad de emocionar, mover grupos e incluso masas; pasión tu bandera y la visión de futuro en tu cabeza.

Te inspiran los grandes maestros de la historia, las revoluciones del conocimiento y las grandes visiones de un mundo transformado en el que tú hayas podido participar.

Relaciones, muchas para el trabajo y son pocos lo que verdaderamente entran en tu corazón protegido por una complicada fortaleza, que te aleja de la mayoría.

De humor inteligente y absurdo, la frivolidad para ti es una también una herramienta poderosísima para relajar tu enrevesado día a día y analizar o tomar perspectiva entre lo superficial y lo profundo que has observado hoy.

Haces de tus entornos espacios sagrados, magnéticos y enigmáticos, como tú… Te inspira la trascendencia por la necesidad de llegar a la esencia y el sentido de las cosas. Trabajas duro e incluso durante años para tener la seguridad de que tras pulir la roca, encontrarás la piedra preciosa.

 

A nivel físico:

El cuerpo para ti es la materialización de tu identidad y le das mucha importancia; eso sí, muchas veces te relacionas con él de un extremo a otro: o bien por cuidarlo mucho o bien por abandonarlo por completo en pro de tus objetivos mentales. De ahí que esa contradiccion te haga pasarlo mal y sentir que no te tratas bien.

Tu relación con la alimentación depende mucho de tus ciclos de trabajo o creación; estarás pendiente siempre que puedas de que cuando comas lo hagas sabiendo que te va a aportar la energía que necesitas para seguir a lo tuyo, aunque sea poca cantidad o tomes algo rápido. En tu tiempo de ocio no escatimas en cantidades, excesos y variedades; eso sí, no te llevas cualquier cosa a la boca y respetas que aunque sea una aceituna, sea de calidad.

Si te llevas mal con tu peso corporal eres capaz de hacer estrictas dietas que consigan tus objetivos en el menor tiempo posible y con los máximos resultados, pudiendo volver a caer en un círculo vicioso de engordar y adelgazar en función de tu estado de ánimo.

A la hora de hacer ejercicio, si has decidido hacerlo no será a medio gas, exigirás un ritmo intenso que podrás mantener en años con deportes que inspiren tus valores. Por eso es más difícil que sea sólo gimnasio, tu estilo es capaz de bailar ballet clásico hasta los 60 años, o volver a subirte a la barra fija después de los 20.

Si eres muy recto con tu nutrición en las versiones más respetuosas con los animales y el medio ambiente puedes llegar a obsesionarte con que todo lo que ingieras sea ecológico con certificado, puramente vegano o macrobiótico. En el otro extremo, como no, es posible que seas intolerante con el mundo vegetal porque te resulte anodino, basando tu dieta en el menú español más castizo.

Tienes claro que al usar cosméticos serán siempre de la mayor calidad y ya están viniendo a tu mente las marcas que sabes que no te fallarán en resultados, textura, aroma y envase.

Usas tu físico para comunicar tus mensajes más potentes y quieres que el cuerpo te acompañe, potencie y exprese con exactitud las ideas y valores que tanto has trabajado.

Notas como tras largas horas de trabajo tu cuerpo se vuelve rígido y tenso y aunque a regañadientes sabes que lo mejor que te sienta, por muy básico y aburrido que pueda ser, es simplemente: estirarte y darte permiso para descansar.

Tu comunicación no verbal es intensa, directa y extrema.

A nivel estético:

“Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias” (Rochefoucauld) es tu máxima.

La estética está presente en tu vida desde que te levantas hasta que te acuestas y forma parte de un estilo de vida que busca la completitud. Nada queda en el aire en tu visión de la apariencia y has podido destilar un estilo bien hacia la renovación de códigos clásicos o quizá a la iconoclasia y extravagancia. Es igual; tú eres así.

Tu apariencia recuerda a personajes históricos, del cine o la literatura, siempre versionados en un tono vanguardista. Algo así, como la fusión entre lo clásico y lo moderno más tu indiscutible toque personal.

No te gusta caer en los estándares de estilos nuevos y frescos si no en todo caso reinterpretar otros con elementos de tendencia. Aunque quieras ir elegante, te proyectas con cierta extravagancia, anacronismo y con cierto aire barroco.

De alguna forma, te encaja y tu imagen externa es excéntrica y cosmopolita. Te nutres de estilo en tus viajes por el mundo y en tus tardes en las que relees esos libros de moda que sólo tienen unos pocos.

Usarás en tu vestuario materiales vanguardistas, prendas geométricas, mucho contraste en los colores y cortes poco convencionales. Desde luego nunca vas a basar tu imagen en la forma de tu cuerpo, aprovecharás cualquier singularidad de tu físico para convertirla en un recurso estético que pocos se atreverían a probar.

Te fascinan los complementos originales y usas tamaños de collares, anillos, pulseras y relojes que contrastan perfectamente con un look totalmente minimal y futurista. De hecho, es posible que mezcles los elementos más rococó con prendas básicas de líneas austeras. O bien al revés; el vestuario más barroco y los complementos más innovadores.

Te apasionan las prendas basadas en la alta costura, mucho negro, combinaciones extremas y accesorios redundantes.

Tu indumentaria lleva una dirección muy clara y aunque puede ser diversa en tus elecciones de compra, tu estilo es estable y reconocible. Más que diversión o dinamismo lo tuyo es la determinación y la expresión de una singularidad rotunda.

Sobre zapatos y bolsos, poco hay que decir: máxima calidad, máxima originalidad y marca.

Los otros estilos alcanzan en el tuyo la expresión de la máxima autoridad.

 

¿En qué expresas tu máxima Autenticidad?

Te caracteriza tu presencia, altamente comprometida con “dejar huella” y los mensajes de impacto. Por eso tus profesiones afines están relacionadas con la comunicación, interpretación, relaciones públicas, branding o incluso representación de firmas o empresas que te hagan embajador de su distinción, selectividad y exclusividad.

Tu fuerte e intensa personalidad ayuda a otros a encontrar a través de ti la valoración y merecimiento de sí mismos como tú has conseguido conseguir siempre que seas capaz de mirar al otro.

La originalidad en ti no está tanto en la apariencia (que ya es potente de por si) si no en el auto-liderazgo, respeto por ti mismo y búsqueda de llegar a más lejos. Por eso inspiras y podrás estar en cualquier sector que valore y busque referentes de opinión y excelencia.

Alcanzas los mayores resultados en tu vida cuando consigues desenmarañar ideas y proyectos complejos, llegando a tamizarlos hasta encontrar la esencia que está en todas las cosas que haces. De ahí que tu sofisticación en su versión más positiva, viene de un proceso de trabajo que te permite revelar verdades que de por si son sencillas.

Subido en un estrado rompes estereotipos e incitas a la reflexión y al cambio.

 

Estilo Dramático

¿Cuál es tu máscara?

Tu intención de alcanzar la Autoridad te lleva a hiper-exigirte, querer controlar siempre la situación y pretender dominar las variables que no están en tu mano. Esto te bloquea y te lleva a pensar de ti mismo que no eres lo suficiente ni si quiera para ti, te castigas y sufres por no “ser” lo que te esperas de ti mismo.

Esto lo ven los demás, a los que también exiges y asfixias con tu presencia. Son pocos los que pueden estar a tu lado y en general con esas actitudes demoledoras, provocas rechazo.

Tu ojo avizor es inquisitivo y penetrante, llegando a jugarte malas pasadas el sentido de la perfección que muchas veces se orienta más al problema que a la solución. Esto te hace sentir una vulnerabilidad muy grande y una búsqueda de aceptación de los demás encubierta detrás de tu imagen de impacto.

Tiendes a exagerar lo positivo y lo negativo, generando ambientes grandilocuentes que dejan poco espacio para tu propio desarrollo y el de los demás. Cuando te observas eres intransigente y muchas veces sientes culpa por no haber llegado a la esencia de ti; esto además te hace presuntuoso y megalómano.

Ciertamente sabes que es difícil tratar contigo y siembras inaccesibilidad, extremismo y agresividad.

Es tal tu nivel de exigencia que pronto todo se vuelve rígido e inflexible por tu intención de conseguir de forma estrictamente igual a cómo has imaginado tus objetivos.

El exceso de búsqueda de resultados también hace mella en ti: exceso de emociones ocultas, de restricciones, de normas, de exclusividad…actos que tratan de cubrir de forma cargante el horror vacui que sientes si no haces, haces y haces.

En el fondo es tal la necesidad de ser alguien que provocas un rechazo que alimenta tu profunda herida de indignidad. Te alejas de ti y alejas a los demás.

Tu miedo es a no ser aceptado, valorado y respetado y llegas a cubrir de un complicadísimo barroquismo toda tu personalidad que te hace inalcanzable, y así funciona… pudiendo llegar a quedarte más sólo que la una con tu ovillo de lana.

Proyectas una autoridad que no has conseguido y que suples con artificios que agotan tu mente, ahogan tus emociones, maltratan tu cuerpo, sofocan tu imagen y oprimen a los demás.

Alimentando este personaje déspota por miedo a conocerte y cambiar, inflas tu vanidad, potencias tu orgullo y en el peor de los casos, te coronas de soberbia.

Si no estás conforme con algo montas unos espectáculos desbordantes que no dejan ya que crezca la hierba a tu paso y eso no es liderazgo…

Te cuesta admitir tus errores y dramatizas situaciones para alcanzar tus objetivos, a veces, por encima de los demás.

Detrás de ello sabes que está tu niño/a asustado/a que necesita bajar los niveles de miedo para permitirse su propia y natural autenticidad.

Esa extraña búsqueda de poder acaba por presentarte personas que sólo se puedan relacionar contigo desde la sumisión o la agresividad y por ello no podrás conocerles en realidad ni sabrás bien quienes son, justo lo contrario de lo que buscas.

En el fondo con estas conductas alimentas el sentimiento de “sentirte” lo más pequeño de mundo.

Llevado al extremo o utilizado como máscara de este u otros estilos, puedes llegar a odiarte a ti mismo y a los demás; ponerte por encima del bien y del mal, y llevar una vida de Divo/a mucho peor que la de Norma Desmond en “El Crepúsculo de los Dioses”

 

¿Cómo potenciarte?

Poniendo foco en el “desde dónde” haces lo que haces y el “para qué” lo haces. Escuchar la voz crítica que te muerde por dentro, negociar con ella y conocer cuál es la verdadera necesidad que quieres cubrir buscando el impacto.

Trabajando la calidez contigo, tu niño/a interior dejará de rabiar para sentirse escuchado/a y entonces tu verdadero guía interno te transformará a ti y seguro que aportará mucha luz a tu entorno.

Piensa y diseña una forma de conocerte, de trabajar tu propósito y de estar en el mundo que parta de valores nítidos que respecten tu dignidad y valor. Esto no es racional….y empieza por dejar de exigirte tanto, y si quieres conseguir algo grande, que sea desde el Servicio y la Humildad.

“Menos es más”. Estas gafas te ayudarán a encontrar pistas más claras en la búsqueda de lo que hace esencial a una experiencia, a tu búsqueda y a tus dones.

Regula tu pasión con tiempo para darte amor, para ser generoso y para simplemente un día no hacer nada y ver qué pasa. Problamente, encontrarte contigo…

Dando permiso a que las mejoras que quieras hacer en tu vida no sean apremiantes e irrevocables harás crecer una autoconfianza mucho más potente y sana.

Date la oportunidad de que si no consigues un resultado hayas disfrutado del proceso de ir a por metas; los caminos en la vida a veces se bifurcan y este misterio seguro que te interesa.

Básicamente, el auto-conocimiento es la inversión más rentable para ti. Entendiendo cómo funcionas por dentro te permitirá usar los dones que tienes, incluso de alguno que no conozcas. Entonces seguirás llamando la atención pero de otra manera…

La fuerza del estilo dramático está en su capacidad de estilización de conceptos; recuerda que para llegar a la esencia de lo que buscas necesitas ir de lo grande a lo pequeño, quitar capas y encontrar la forma básica que explica de manera poética, comunicativa y fácil de entender, la sustancia de una cosa.

Llegarás a muchas personas si tú mismo realizas ése mismo proceso de destilación, contigo, como lo hace el buen brandy. Ahí sí radica la verdadera autoridad de lo sencillo.

En ése camino te encontrarás con tu vulnerabilidad, justo la que hace a todo ser humano: Grande.

Empieza la casa por los cimientos y aprende a gestionar tus conflictos internos, base de los contrastes que buscas; explora también la armonía, la fluidez e inspira a otros con las credenciales que te darán haberte experimentado por dentro y por fuera.

Si resuenas en el estilo dramático, estaré encantado de leer tus comentarios.

Un abrazo

Domingo Delgado

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7 COMENTARIOS

Comments

  1. Enhorabuena, Domingo! Una vez más tu lucidez me ha impactado… He resonado mucho con este estilo como complementario al creativo, creo que es por esos terrenos extravagantes y potentes donde tú y yo hemos debido conectar ;-P

    Me hace reflexionar sobre cuál es mi búsqueda interior, cuál es la herida que me ralentiza y cuántos son mis recursos para llegar a mi legítima rareza…

    Un abrazote (con canción)!

    • Gracias Elisa! :)
      Sí, la extravagancia podemos observarla tanto en el Creativo como en el Dramático y estaría en los atributos de ambos como expresión de Autoridad.

      La Autoridad en Coaching de Imagen significa potenciar los códigos positivos del Estilo en su mejor versión o los negativos en la versión de la máscara.
      Por eso el carácter Dramático puede ser un atributo de cualquier estilo. La Autenticidad estará en si el estilo se expresa de forma forzada o no; esto es, si se “ve” antes a la persona que ha su indumentaria, por muy estrafalaria que sea.

      Y el tema de las “heridas”, ya sabes…es algo complejo, sólo para valientes que quieren mirar y reconocer su preciosa belleza imperfecta.

      Un fuerte abrazo!!!

  2. Gracias, Domingo, reconozco en este articulo a alguien que me desconcierta con su “comunicación directa, potente y contundente genera una distancia” pero que, de repente, se convierte en alguien muy cercano que te abre su corazón.” Me despejas algunas dudas.
    Elisa, a ti también te reconozco, especialmente en ese don que tienes para ayudarnos a encontrar nuestro valor y merecimiento. También en esa impresionante comunicación no verbal. Si ese don pudieras utilizarlo para ti…efectivamente, comienza por no exigirte tanto a ti misma. No te preocupes, eres una diva cercana que nunca estará sola. 😉

    • ¡Qué bueno verte por el blog amigo!

      Gracias por tu comentario.

      Sin duda es el más complejo de los estilos pero bien estructurado, cultivando la autenticidad y siendo benevolente consigo mismo logra de forma natural inspirar a otros.
      Un abrazo

      Un abrazo

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